La Casa de la Moneda adquirió una máquina por parte de un grupo de bancos privados para destruír 10 millones de billetes de 100 pesos por día.
La medida fue tomada debido a que la gran cantidad de billetes que circulan en el país, generan cada vez más problemas logísticos, tanto por el traslado de toneladas de papel como por el almacenamiento.
El objetivo es enviar todos los viejos billetes de 100 pesos para acelerar su destrucción y que el Central luego deposite electrónicamente los fondos en cada banco que se deshace del dinero.
La máquina será exclusiva para eliminar los billetes con la imagen de Roca que acumulan un fuerte deterioro y ya hace tiempo que tendrían que haber salido de circulación.
Los bancos además tienen problemas porque al estar muy gastados o rotos muchos de ellos ya no están en condiciones de ser puestos nuevamente en circulación a través de cajeros automáticos o de autoservicio.
La idea es acelerar el reemplazo de los «Roca» por los «Evita», que fueron emitidos por primera vez en 2012, durante la presidencia de Cristina Kirchner.