En los últimos días, sorprendieron las escenas violentas entre mujeres que protagonizaron diversos enfrentamientos en Santiago del Estero.
Una de esas peleas ocurrió en plena calle y a la luz del día, ante la mirada indiferente y cómplice de vecinos. En las fuertes imágenes se ve a una de las jóvenes golpeando a trompadas y patadas a la otra en el piso.
El otro brutal episodio sucedió el sábado pasado en el hospital Cepsi Eva Perón. Allí, dos mujeres compartían habitación. La víctima contó que tuvo inconvenientes desde el principio y que, en un momento, mientras estaba con su hija mostrándole videos con su teléfono, la acusada le ordenó que lo apague. No hizo caso, entonces comenzó a golpearla.
«En la sociedad de Santiago del Estero estamos viendo mucha tensión; no estamos encontrando los lugares o los espacios para poder sacar este cúmulo de energía o agresión contenida», analizó.
Y siguió: «Entonces, generalmente, las personas tienden a manifestar esto a las personas más cercanas: hijos, vecinos, parientes. A causa de eso estamos pasando de una instancia de agresividad a una de violencia».
Según Paz Venturini, el entorno estimula a que las personas lleguen a una instancia de violencia. «Ojo con esto», consideró. Asimismo, remarcó que se trata de una conducta que «se aprende desde la casa» y que «se potencia en la sociedad si son muchos las que la sostienen».
«En los tiempos que estamos viviendo hay mucha acumulación de tensión, muchas preocupaciones. Entonces por ahí no tenemos los espacios para liberarlas», manifestó


