En el “Día del Niño por nacer”, la Vicepresidenta “invitó” a la dirigencia política, incluido el oficialismo, a discutir la eliminación de la norma aprobada en 2018. El año pasado Martín Menem había adelantado algo similar y fue apercibido desde la Casa Rosada.
Después de la “invitación” que le hizo Victoria Villarruel a la dirigencia política, incluido el propio oficialismo, para derogar la ley de interrupción voluntaria del embarazo, desde el Gobierno insistieron en que no tienen las voluntades necesarias y en que no está en los planes inmediatos avanzar con un proyecto en ese sentido. Menos aún en el año electoral.
“Es imperativo revertir los procesos de desvalorización de la vida humana, la cultura de la muerte y el descarte y asumir la enorme responsabilidad de gobernar con el propósito de que la protección de la vida y la dignidad infinita de cada persona humana sean el fundamento y el principal anhelo que nos guía en nuestra tarea», dijo la titular del Senado ayer, en el inicio del seminario con motivo del “Día por Nacer” que organizó en la Cámara alta con un panel de expertos defensores de “las dos vidas”.
Al final de su mensaje, la vice insistió con el mismo concepto, pero de manera más directa: “Termino con una invitación concreta a nuestros legisladores que aspiren a lo más alto que velen siempre por el impacto de leyes sobre la vida integral de los ciudadanos sobre sus cuerpos físicos y también sobre sus espíritus”, dijo. No mencionó explícitamente a ningún partido, pero el uso de la primera persona del plural pareció indicar que se refería a La Libertad Avanza.
Y en la Casa Rosada, distanciados de la vice, aclararon que las voluntades no están para avanzar con esa bandera. “Ahora no va a ser”, dijo un alto asesor de Javier Milei ayer. Siguen firmes en la intención, sostuvieron en Balcarce 50, pero no están dadas las condiciones.
“No están los votos”, justificaron altas fuentes de la bancada libertaria que preside el cordobés Gabriel Bornoroni, donde la mayoría de los legisladores violetas levanta la bandera celeste. Además, reconocieron, sería un debate muy riesgoso de incluir en el año electoral.
A fines del año pasado, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, había dicho en una entrevista que La Libertad Avanza estaba próximo -en 2025- a presentar un proyecto para dar marcha atrás con la norma sancionada en 2018 por el Congreso. Pero ese día, y los siguientes, en la Casa de Gobierno se encargaron de negar rotundamente sus afirmaciones. E inclusive hubo algún pase de factura a Menem, por adelantar un plan que no estaba firme para el mediano plazo. “Cuando hayamos ganado las elecciones y hagamos el recambio legislativo vamos a poder insistir con las reformas de la siguiente generación”, dijeron en Gobierno.


