De no mediar una contraorden de último momento, entre lunes y martes la conducción de Vialidad Nacional comenzará a implementar un plan de ajuste interno
De no mediar una contraorden de último momento, entre lunes y martes la conducción de Vialidad Nacional en manos del menemista Marcelo Campoy comenzará a implementar un plan de ajuste interno que apunta a reducir su actual plantel operativo de 5.400 a 3.800 agentes.
La aplicación de la «motosierra» en el organismo vial implicará, en una primera etapa, un achicamiento del 30% de su estructura operativa con la desvinculación laboral de 1.600 personas entre empleados, técnicos y jerárquicos que desarrollan sus tareas en los todos los distritos provinciales y en la casa central porteña.
El ajuste forma parte del esquema de reestructuración definido por los ministros de Economía, Luis Caputo y de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger para Vialidad Nacional que contempla quitarle sus actuales funciones y atribuciones mediante la derogación de la ley 505/58 que la define como una «entidad autárquica de derecho público y con personalidad para actuar privada y públicamente».
Si bien los despidos afectarán a todos los distritos regionales que Vialidad tiene a nivel nacional; la situación más conflictiva podría registrarse en el denominado «Distrito 1» que engloba a la mayor parte de la provincia de Buenos Aires y es el que más empleados tiene. En este caso, los encargados de definir la lista de los casi 180 despedidos fueron dos funcionarios que pertenecen a las filas libertarias bonaerenses y que ingresaron a Vialidad en los últimos meses del año pasado. Se trata del titular del Distrito, Martín Luis Augusto y la Jefa de Administración, Vanesa Viviana Gioia; quienes arribaron a esos cargos por cuestiones políticas y sin contar con antecedentes vinculados con la actividad y la problemática del sector vial.


