Una serie de allanamientos y tres personas detenidas, entre ellas un médico, son las primeras consecuencias de una compleja investigación iniciada por la grave denuncia que realizó el titular a nivel nacional del Pami. Los procedimientos los concretó personal de Gendarmería Nacional en Santiago y La Banda, donde además de las aprehensiones, se secuestró importante documentación vinculada a la causa.
El titular del Instituto, Carlos Regazzoni, denunció una millonaria defraudación a través de una maniobra fraudulenta que consistía en la compra de costosos medicamentos utilizando carnés de afiliados muertos.
La grave acusación de Regazzoni disparó una investigación que abarca a varias provincias, entre ellas Santiago del Estero, y fue justamente en la zona sur de la capital santiagueña y en la vecina ciudad de La Banda donde se desarrollaron los primeros procedimientos en la causa.
Desde la Fiscalía Federal con asiento en Santiago, se habían solicitado las órdenes de allanamiento y detención para tres personas sospechadas de ser partícipes de la maniobra denunciada por la delegación local del Pami.
De acuerdo con las fuentes, de forma simultánea se allanaron una vivienda en la Manzana 29 del barrio Siglo XXI y una farmacia ubicada sobre avenida de Circunvalación e Ingenio Contreras de esta ciudad. El saldo fue la detención de dos personas -que serían pareja- identificados como Rafael Alegre y Teresa Acosta.
Los dos sospechosos habrían sido apresados cuando intentaban canjear las recetas -que serían apócrifas o adulteradas- por los medicamentos.
Paralelamente, otra comisión de Gendarmería irrumpía por esas horas en un domicilio de la calle Las Heras al 300 en la ciudad de La Banda, donde procedieron a la detención de un médico identificado como Miguel Salomón.
Los tres estarían imputados por el supuesto delito de “defraudación” en perjuicio del Pami (administración pública).
Además de las detenciones, los efectivos de la fuerza de seguridad secuestraron al menos veinte carnés de beneficiarios del Pami, todos ellos ya fallecidos. Con sus nombres, los acusados están sospechados de confeccionar recetas de costosos medicamentos para el tratamiento de diabetes, los cuales luego eran retirados en grandes cantidades de farmacias, para luego -se presume- comercializarlos.
En la investigación aún resta establecer cuál era el destino de los medicamentos obtenidos a través de la maniobra, por lo que advirtieron que no descartan que se concreten nuevos procedimientos y detenciones en las próximas horas, incluso en esta madrugada.
Una fortuna
Según explicó una profesional farmacéutica a este medio, los remedios para tratamiento de la diabetes para un paciente que aún no es insulinodependiente es de alrededor de $ 600 mensuales. En el caso de quién sí tiene que administrarse insulina, el costo mensual va desde los $ 1.100 a $ 2.000, ello sin contar con los implementos que se necesitan para suministrarse estos medicamentos como la jeringa. Pero además, hay una cuestión particular con estos medicamentos que demuestran que no es casual que hayan sido elegidos por los estafadores: la obra social tiene un plan especial de cobertura del 100% para los diabéticos, por lo cual el paciente o afiliado no tiene que desembolsar dinero alguno, ya que todo sale de las arcas del Estado.
