En un reciente anuncio, el Gobierno Nacional ha establecido un nuevo requisito para los usuarios de electricidad y gas que desean continuar beneficiándose de los subsidios. De acuerdo con el Decreto N° 465-2024, los usuarios deberán empadronarse o reempadronarse antes del 4 de septiembre de 2024 para acceder a estos subsidios.
Este decreto, sancionado en mayo, introduce cambios significativos en los regímenes de subsidios a la energía. Su objetivo es facilitar una transición gradual hacia un nuevo esquema que contemple:
- La transferencia de los costos reales de la energía a los usuarios.
- La promoción de la eficiencia energética.
- La garantía de acceso a consumo básico de energía para los usuarios residenciales más vulnerables.
La transición hacia los Subsidios Energéticos Focalizados comenzará el 1º de junio y se extenderá hasta el 30 de noviembre de 2024. Durante este período, los usuarios residenciales deben reempadronarse en el Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE). Este proceso permitirá a la Secretaría de Energía actualizar el padrón de beneficiarios y reducir errores en la inclusión y exclusión.
Los usuarios que se encuentran en el segmento N2 (ingresos bajos) y aún no han solicitado subsidios deben inscribirse a través del siguiente enlace: https://www.argentina.gob.ar/subsidios antes de la fecha límite. Los usuarios T1R (N1, N2 y N3) que ya se han empadronado deben actualizar los datos del grupo familiar en el mismo enlace antes del 4 de septiembre, utilizando el número de trámite original.
En relación con los ajustes de tarifas, desde principios de junio se han modificado los topes de consumo subsidiados y las bonificaciones para los usuarios de diferentes categorías. A continuación, se detallan los aumentos promedio en las facturas según el consumo:
- N1 (ingresos altos): La factura promedio de $24.710 aumentará a $30.355 (23% de incremento).
- N2 (ingresos bajos): La factura promedio subirá de $6.295 a $12.545 (99% de aumento).
- N3 (ingresos medios): La factura promedio pasará de $6.585 a $16.850 (156% de incremento).
Esta medida busca un equilibrio en la asistencia estatal, alineando el subsidio con la capacidad de pago de cada usuario, al mismo tiempo que se prepara a todos para un futuro con costos de energía más transparentes.