Natalia Oriolo se convirtió en una entusiasta mileísta, pero no le alcanzó. Renunció molesta con Alberto Baños y Mariano Cúneo Libarona porque no le dieron el cargo ni la remuneración que le habían prometido.
La abogada libertaria Natalia Oriolo, responsable del degradado Archivo Nacional de la Memoria (ANM) desde principio de año, presentó su renuncia tras anoticiarse de que le habían otorgado un contrato por apenas 1.500.000 pesos brutos mensuales, cifra que consideró “insultante frente a la magnitud de las funciones» que ha cumplido para este gobierno. A pesar de su férreo alineamiento con el discurso y las prácticas de La Libertad Avanza, público y notorio en sus redes sociales, donde inclusive elogió al presidente Javier Milei por tener “el menor salario en la región”, la mujer explicó que los seis meses de trabajo sin remuneración más la cifra con la que quieren pagar es indignante.


