“A veces no hay palabras para describirlo, es duro de contar, explicar… Son cosas que pasan. Por ahí la gente no llega a entender o valorizar lo que uno vive, siente y hace por venir a la Selección Argentina”, arrancó el delantero, quien aseguró “estar contento” por volver a ponerse la celeste y blanca.
“Son etapas que te las ponen adelante y hay que seguir. Esto es fútbol, jugás contra otros equipos y no tuvimos la suerte de que se nos dé. Creo que hicimos felices a muchísima gente por mucho tiempo”, expresó el futbolista. Y se preguntó: “¿A veces no sé para qué llegamos a la final, si llegamos y encima nos matan?”.
Higuaín señaló que ahora “hay que seguir, no queda otra. Soy jugador de fútbol, pero soy persona. Tengo el mismo derecho que todos a vivir, se sufre. El fútbol es mi vida, pero también hay otras cosas importantes. Pero la gente tiene derecho a opinar, es libre de insultar, criticar… Si es su felicidad, está todo bien. Mi humilde opinión es que somos personas antes que jugadores”.
Sobre las críticas, agregó: “Habrá alguien que no le gusto o no me admira, está todo bien. No juego al fútbol para gustarle a todo el mundo. Si son felices insultándome, está todo bien”. Y se sinceró: “Estuve malísimo, pero ahora me queda mucha carrera. Sigo sintiendo un amor profundo por el fútbol y el día que no lo sienta más dejaré de jugar”.
Higuaín manifestó que “en siete partidos te valoran si sos o no un buen jugador. Cuando hacés un gol sos el mejor y si errás sos malísimo. Respecto todas las opiniones, pero en ningún momento voy a desconfiar de mí. Y los que dudaron van a seguir dudando”.
“La gente me critica por errar un mano a mano, pero jamás me va a hacer dudar de lo que soy. De verdad, estoy demasiado tranquilo, y solo valoro y admiro a la gente que se desvive por uno, que no me sigue hace dos años”, explicó el jugador de Juventus y resaltó que en todo momento “recibió el apoyo de los chicos y el cuerpo técnico. Por eso estoy acá. Jamás pensé dejar la Selección”.
“Verla mal a mi vieja, me mata. Vos decís ´para qué´. No lo merece por todo lo que hizo y luchó por mí. A veces decís, ´mama no quiero que sufras más´. Pero ya está. Lo que queda es seguir, luchar y los que podemos dar vuelta esto somos nosotros. Por eso estamos acá”.


