Senado: entretelones del acuerdo entre el Gobierno y el kirchnerismo para no avanzar con la sanción de ficha limpia

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Casa Rosada ordenó evitar la sesión para no darle un triunfo a Pro antes de las elecciones porteñas; la confluencia de intereses de los libertarios con la tropa de Cristina Kirchner.

Viste? ¡Había que pegarle al chancho para que grite!”, exclamó la radical Edith Terenzi (Chubut) satisfecha porque su insistencia en tándem con Natalia Gadano (Por Santa Cruz) para que se tratara el proyecto había logrado que el jefe del bloque libertario del Senado, Ezequiel Atauche (Jujuy), finalmente confesara que al Gobierno de Javier Milei no le interesaba tratar el proyecto de ley de ficha limpia “ni esta semana ni el 7 de mayo”.

La escena, confirmada a LA NACION por cuatro de los senadores presentes en el encuentro, se registró el martes de la semana pasada durante la reunión de Labor Parlamentaria en la que el oficialismo, con el respaldo del kirchnerismo, forzó la postergación del tratamiento del proyecto que impide postularse a cargos electivos nacionales a quienes tengan confirmada en segunda instancia una condena por delitos vinculados con la corrupción en la administración pública.

La frase de Atauche no hizo más que confirmar la sospecha que, desde hacía varios días, corría por los pasillos y despachos del Senado: la confluencia de intereses entre el Gobierno y el kirchnerismo para impedir que ficha limpia se convierta en ley.

Al kirchnerismo, el proyecto le provocó un rechazo visceral desde el primer momento. Para el bloque de Unión por la Patria, que conduce José Mayans (Formosa), la norma sólo busca “proscribir” una eventual candidatura a un cargo legislativo nacional de Cristina Kirchner, principal perjudicada por una ley de ese calibre al tener una condena en la causa Vialidad confirmada por la Cámara de Casación.

La iniciativa tampoco nunca fue del agrado de la administración libertaria, ya que le impediría polarizar con la expresidenta, fórmula que resultó exitosa en 2023. Ahora, la Casa Rosada sumó un nuevo factor para rehuirle a ficha limpia: no le quiere dar un triunfo a Pro y a su líder, Mauricio Macri, con la sanción de una ley que impulsó la escudería amarilla y que viene usando como ariete de campaña para las elecciones porteñas del próximo 18 de mayo.

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