Buenos Aires – La Universidad Católica Argentina (UCA) ha revelado que la pobreza afecta al 54,9% de la población y la indigencia alcanza al 20,3% en el primer trimestre del año, de acuerdo con el último informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA-UCA). Estos datos se basan en los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec.
El informe muestra un incremento en las tasas de pobreza e indigencia en comparación con el último trimestre de 2023, cuando la pobreza era del 45,2% y la indigencia del 14,6%. La UCA había estimado previamente tasas de pobreza del 55,5% y de indigencia del 18,5% durante el período abril-mayo.
Por regiones, la Gran Resistencia en Chaco se destaca como la más afectada con una tasa de pobreza del 79,5% y una indigencia del 38,6%. Le sigue Formosa con un 72% de pobreza. En el Conurbano Bonaerense, las tasas son del 62% de pobreza y 25% de indigencia.
Agustín Salvia, director del ODSA, subraya que más del 44% de los trabajadores viven en hogares pobres, a pesar de las mejoras en la Asignación Universal por Hijo y las transferencias por Tarjeta Alimentar durante los primeros tres meses del año. Además, la pobreza infantil ha alcanzado niveles preocupantes, con 7 de cada 10 niños viviendo en hogares pobres y 3 de cada 10 en hogares indigentes.
Salvia atribuye el deterioro de la situación social a las devaluaciones y su impacto en los precios, sin un ajuste equivalente en los salarios. Destaca que la caída en el consumo y la recesión desde diciembre de 2023 han exacerbado la pobreza, especialmente entre los trabajadores informales y jubilados con haberes mínimos.
El economista Martín González Rozada complementa estos hallazgos con una estimación de que la pobreza para el semestre octubre 2023-marzo 2024 se sitúa en torno al 50%, según datos actualizados de la EPH.
La situación económica continúa siendo un desafío crítico para el país, reflejando la necesidad urgente de políticas que aborden tanto la pobreza como la indigencia de manera efectiva.