Después de siete meses de dilaciones, vetos e intentos de freno, el gobierno de Javier Milei reglamentó finalmente la Ley de Emergencia en Discapacidad.
El colectivo lo recibió como un triunfo, pero con cautela. Durante meses denunciaron el colapso del sistema de prestaciones: terapeutas sin cobrar, escuelas especiales al borde del cierre y transportistas que dejaron de prestar servicio por falta de actualización de aranceles.
La actriz Valentina Bassi, mamá de un adolescente con TEA y una de las voces más visibles del reclamo, fue contundente: “No vamos a ceder en la defensa de los derechos de nuestros hijos. Que la ley esté reglamentada es un paso muy importante, pero las soluciones reales todavía no llegaron”.


