Gobierno libertario firmó un nuevo acuerdo con el FMI, el número 23 que suscribe el país en casi 70 años. Desembolsos, condiciones y metas en un futuro incierto. Antecedentes históricos.
En 69 años, desde que se incorporó al Fondo Monetario Internacional (FMI) en 1956, Argentina había firmado 22 acuerdos con el organismo. Y llegó el número 23, el primero del Gobierno libertario. Sin respetar el mecanismo legal de toma de nueva deuda ‒a través de una ley debatida y aprobada por el Congreso nacional‒ avanzó con un decreto de necesidad y urgencia que fue validado en Diputados, para suscribir un nuevo acuerdo con el organismo internacional. Y aquí estamos. Con una deuda de 64.000 millones de dólares y un futuro embargado.
Luis Caputo −el mismo que hace seis años (2017) colocó US$2.750 millones mediante un bono en dólares a un plazo de ¡100 años!, y un año después endeudó al país con el FMI por US$44.100 millones− anunció un nuevo acuerdo con el organismo internacional de crédito por US$20.000 millones. Así Caputo, como funcionario de dos Gobiernos distintos, se consagra como el mayor «tomador de deuda» de la historia.
El nuevo acuerdo con el FMI implica que vamos a concluir con la etapa 3 de nuestro programa económico. La primera era terminar con el déficit fiscal, la segunda era terminar con el déficit cuasifiscal y la emisión monetaria y la tercera era la recapitalización del Banco Central», señaló Caputo en conferencia de prensa. Argentina recibirá US$23.100 millones de libre disponibilidaddurante todo 2025, para «reforzar» al Banco Central mediante el canje de Letras Intransferibles y enfrentar eventuales presiones cambiarias. Suena como música para los oídos de la entidad madre del sistema financiero nacional que ayer viernes vendió reservas internacionales por la friolera de US$398 millones, que vienen disminuyendo desde comienzos de año en US$8.100 millones y se encuentran en su nivel más bajo en 14 meses.
El plan económico del Gobierno, y otra vez de Caputo, se apoya en una inyección de divisas del FMI. Pero no solo del FMI, sino también, de otros organismos multilaterales de crédito y operaciones financieras con bancos internacionales. Una suma de US$23.100 millones. El primer desembolso del Fondo, por US$12.000 millones, se realizará el próximo martes 15 de abril. En junio, se transferirán otros US$2.000 Las reservas del Central hoy están en los US$26.000 millones. En poco tiempo todas las reservas llegarían a los US$46.000 millones», sostuvo Caputo en el anuncio. Extraño el cálculo. Más aún cuando apenas unas horas después el presidente Javier Milei dijo que «este programa, entre FMI, Banco Mundial, BID, y un REPO del Banco Central, asciende a US$32.000 millones, de los cuales para mayo, las reservas brutas del BCRA estarán en torno a los US$50.000 millones».
Pero bueno, no solo la calculadora del economista y diputado José Luis Espert tiene problemas para hacer cuentas sencillas. La del ministro de Economía y la del primer mandatario parece que también.


