Gabriel Oriolo argumentó “motivos personales” y dejará de estar al frente del organismo que controla a las obras sociales; había intervenido ocho prestadoras sindicales.
Gabriel Oriolo renunció a la jefatura de la Superintendencia de Servicios de la Salud (SSS), el organismo a cargo de la regulación y el control de las obras sociales. Oriolo, que argumentó “motivos personales”, se va en medio de la crisis financiera de casi todas las prestadoras médicas y con el Gobierno en una pulseada permanente con las prepagas por los costos de los servicios y los medicamentos.
Oriolo, un exejecutivo de Osde, desembarcó en la SSS de la mano de Mario Lugones antes de que el empresario fuera nombrado como ministro de Salud. La salida se informará el lunes próximo, en el Boletín Oficial, según aseguraron fuentes del Ministerio de Salud a LA NACION. Su reemplazante será Claudio Stivelman, actual gerente general de la SSS.
Durante su gestión, Oriolo intervino ocho obras sociales sindicales y en las últimas dos semanas aceleró el cierre de otras cinco, consideradas “sellos de goma” y que no contaban con suficientes afiliados. En el sistema, existen alrededor de 290 obras sociales, de las cuales la inmensa mayoría atraviesa una crisis financiera sin precedentes, de acuerdo a fuentes del sector consultadas por LA NACION.


