El Gobierno ha implementado un nuevo protocolo para abordar bloqueos en empresas y fábricas, a través de una resolución publicada hoy en el Boletín Oficial y firmada por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. La Resolución 901/2024, que entra en vigencia de inmediato, establece medidas para que la policía y las fuerzas federales actúen contra protestas que impidan, dificulten o amenacen el ingreso y egreso de personas, vehículos o mercaderías en establecimientos afectados.
Según la resolución, se considerará «bloqueo» cualquier maniobra, dispositivo o obstáculo que interfiera de manera actual o inminente con el flujo normal de actividades en empresas. Los bloqueos pueden ser denunciados a través del número telefónico 134, WhatsApp al (11) 38524561, o por correo electrónico a bloqueos@minseg.gob.ar.
El protocolo detalla que, tras recibir una denuncia, el Ministerio de Seguridad evaluará su verosimilitud y tomará las acciones necesarias, que pueden incluir la movilización de fuerzas policiales y de seguridad federales para hacer cesar el bloqueo y restablecer la normalidad en el establecimiento afectado. En caso de solicitud de ayuda por parte de las autoridades locales, la máxima autoridad de la jurisdicción evaluará la necesidad y posibilidad de asistencia.
La resolución subraya que, aunque el artículo 14 bis de la Constitución Nacional protege el derecho a huelga, también el artículo 14 garantiza el derecho de todos los habitantes a trabajar y ejercer actividades lícitas. Por lo tanto, el Gobierno considera necesario proteger la libertad de comercio e industria contra perturbaciones ilegítimas.
Además, el Ministerio de Seguridad comunicará de manera inmediata la información sobre los bloqueos a la Secretaría de Trabajo y a las personas o entidades afectadas para que puedan actuar conforme a la legislación vigente. También se recogerán pruebas sobre el bloqueo, incluida la identificación de los responsables, para ser remitidas al juzgado penal y al Ministerio Público Fiscal correspondiente.
La medida busca garantizar la continuidad de las operaciones empresariales y mitigar las interrupciones causadas por bloqueos, promoviendo una respuesta rápida y eficiente ante estas situaciones.