Si algo de especial tenía la noche del domingo era la actuación de Néstor Garnica. Uno de los mejores músicos del país deslumbró con una actuación que podría haber sido más extensa por la calidad de los temas y de la interpretación.
Cada canción emocionó a las miles de almas que se dieron cita en el estadio ciudad de La Banda, del Club Sarmiento, reafirmando que Néstor es y seguirá siendo uno de los valuartes de la Cuna de Poetas y Cantores.
No dejó cabos sueltos. Hizo bailar y el público vibró al ritmo de zambas, gatos y escondidos. Nadie se sentó desde que el Violinero del Tiempo salió al escenario. Una actuación memorable.
