Javier Milei, presidente de la Nación, se prepara para viajar a México el jueves 22 de agosto con el objetivo de participar en la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), el foro más influyente de la “nueva derecha” global. El evento se llevará a cabo en la Ciudad de México entre el viernes y el sábado, y Milei también aprovechará la oportunidad para reunirse con empresarios interesados en invertir en Argentina.
Durante la ausencia de Milei, la vicepresidenta Victoria Villarruel asumirá la presidencia del Ejecutivo. En un contexto de tensiones crecientes entre ambos, es probable que Villarruel encabece el acto conmemorativo del 212° aniversario del Éxodo Jujeño, que se celebrará el mismo día en San Salvador de Jujuy. La Marcha Evocativa del Éxodo Jujeño, que tendrá lugar en el Parque Xibi Xibi, podría convocar a unas 60 mil personas, según estimaciones del entorno del gobernador radical Carlos Sadir.
La relación entre Milei y Villarruel ha sido tumultuosa. La semana pasada, Villarruel no asistió a dos eventos importantes: la entrega de sables a los jefes de las Fuerzas Armadas y los homenajes a José de San Martín en Mendoza. Aunque se justificó su ausencia en Mendoza por problemas de salud, la falta de claridad sobre las razones detrás de su no participación en la ceremonia de los sables ha alimentado especulaciones.
Villarruel se disculpó públicamente por su ausencia en Mendoza, alegando que una descompensación en el aeropuerto le impidió viajar. “Lamentablemente me descompuse y en el aeropuerto me recomendaron no viajar. Los acompaño a la distancia en una fecha tan importante para los argentinos”, explicó en su cuenta de X (ex Twitter).
En México, Milei participará por tercera vez en la CPAC, donde expondrá sobre temas clave como la defensa de los derechos individuales, la reducción del tamaño del Estado y la promoción de un sistema económico basado en la libertad de mercado. Este será su 14° viaje al exterior desde que asumió la presidencia.
Mientras tanto, Villarruel tendrá una agenda intensa en el Parlamento, abordando temas críticos como la candidatura de Ariel Lijo para la Corte Suprema, la reforma previsional y la presidencia de la comisión bicameral de Inteligencia.
A pesar de las apariencias de unidad, como cuando Milei y Villarruel participaron juntos en el desfile del 9 de julio, las tensiones persisten. Las quejas sobre la falta de acceso a los fotógrafos durante un evento en La Rural y la desconfianza hacia los movimientos de la vicepresidenta han mantenido un clima de tensión en el Gobierno.