«Se nos creó una mafia interna; estaban falsificando los récipe (recetas) y así robando las medicinas para el bachaqueo (comercio ilegal) en la calle», dijo el mandatario en un discurso televisado.
Maduro preguntó «¿cómo se llama eso?» y respondió inmediatamente: «Traición a la confianza, una puñalada».
El jefe del Estado indicó que ese es solo un ejemplo de prácticas de corrupción detectadas en estructuras gubernamentales, algo que a su juicio «es normal» en el capitalismo pero no debería serlo en el «socialismo del siglo XXI».
«Se nos infiltra la corrupción; un capitalista diría que eso es normal, pero no podemos nosotros acostmbrarnos a que por todos lados se nos meta el parásito; no podemos aceptar que sea normal lo que destruye a la patria», dijo.
Héctor Navarro y Jorge Giordani, dos chavistas ortodoxos a los que Maduro echó del gabinete poco después de haber asumido la Presidencia, afirmaron en reiteradas ocasiones que la crisis económica que afecta a Venezuela se debe en gran medida a la corrupción y la impunidad.
El presidente del partido socialcristiano opositor Copei, Roberto Enríquez, recordó la semana pasada que el FMI, el Banco Mundial y el BID estimaron el año pasado que había entonces en bancos de diversos países depósitos de venezolanos por unos 350.000 millones de dólares «de dudosa procedencia».
