En un giro inesperado que sorprendió a observadores internacionales y a la comunidad política, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha convalidado este martes las controversiales elecciones presidenciales en Venezuela. Tras dos días de silencio, Lula describió el proceso electoral como “normal y tranquilo”, a pesar de las intensas protestas y la represión violenta que ha seguido al anuncio de la reelección de Nicolás Maduro.
“Fue un proceso normal y tranquilo,” declaró Lula en una entrevista con TV Globo. El presidente brasileño subrayó que es natural que existan desacuerdos y protestas, y que tanto el gobierno como la oposición tienen el derecho de presentar sus argumentos. “Es normal que haya una pelea. Las personas tienen derecho a expresarse y a probar por qué no están de acuerdo, así como el Gobierno tiene derecho a probar que tiene razón,” añadió Lula.
A pesar de su convalidación de las elecciones, Lula instó al Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela a publicar las actas del proceso para asegurar la transparencia. “Si hay dudas, la oposición debe apelar a la Justicia, y lo que se resuelva tendrá que ser acatado por la gente,” dijo, reafirmando su postura de que todos deben respetar el resultado final.
Lula también aprovechó para criticar a los medios de comunicación por su cobertura de los eventos en Venezuela. Según él, la prensa ha exagerado la situación, comparándola con una “tercera guerra mundial” cuando, en su opinión, no hay nada que sea verdaderamente grave o alarmante.
Por su parte, el Partido de los Trabajadores (PT), del cual Lula es parte, extendió su respaldo a la reelección de Maduro, calificando el proceso electoral del domingo como “pacífico, democrático y soberano.” La nota oficial del PT confía en que el CNE manejará con respeto todos los recursos que reciba y subrayó la necesidad de diálogo entre el oficialismo y la oposición para superar los problemas del país.
Mientras tanto, la Unión Europea ha expresado su preocupación por la falta de acceso a las actas electorales, que considera crucial para verificar la legitimidad del proceso. Josep Borrell, alto representante de la UE para Política Exterior, exigió al CNE que facilite el acceso inmediato a todas las actas de las mesas electorales. “Hasta que se publiquen y verifiquen las actas, los resultados anunciados no podrán ser reconocidos,” advirtió Borrell.
Desde la Casa Blanca, la administración de Joe Biden también ha manifestado su inquietud por la falta de transparencia en el proceso electoral y la violencia que ha seguido. “Hay claras señales de que los resultados electorales anunciados por el CNE no reflejan la voluntad del pueblo venezolano tal como se expresó en las urnas,” indicaron desde el Ejecutivo estadounidense, destacando los reportes de represiones violentas, secuestros, detenciones arbitrarias y expulsión de diplomáticos.
La postura de Lula y el respaldo del PT a Maduro se suman a una serie de reacciones internacionales divergentes sobre la validez de las elecciones en Venezuela, en medio de un clima de creciente tensión y conflicto.


