Los trabajadores del Garrahan realizaron un nuevo paro y el Gobierno redobló su ofensiva

Facebook
Twitter
WhatsApp

En una nueva jornada de paro del principal hospital pediátrico del país se volvió a tensar la cuerda entre el gobierno y los trabajadores. Adorni insistió en que el problema del Garrahan son los ñoquis y la secretaría de Trabajo mandó inspectores para presionar. El domingo habrá una nueva jornada de protesta, esta vez impulsada por las familias de pacientes y ex pacientes. 

Los trabajadores del Garrahan realizaron este miércoles un nuevo paro de 24 horas, que reforzaron con un festival solidario en la puerta del hospital. La protesta estuvo dirigida directamente contra el presidente Javier Milei y “a las mentiras difundidas por el gobierno” para desfinanciar el principal centro de atención pediátrica del país. En respuesta, el gobierno tensó la cuerda: el vocero presidencial, Manuel Adorni, volvió a decir que el problema del Garrahan son los ñoquis y la secretaría de Trabajo les mandó inspectores.  

Profesionales, técnicos y trabajadores demandan un sueldo inicial de 1.800.000 pesos. El hospital donde se atienden las patologías más graves en pediatría, que forma de manera continua nuevas camadas de especialistas tiene enfermeros y administrativos con sueldos por debajo del millón de pesos. También los médicos están mal pagos. Según la Asociación de Profesionales y Técnicos, debido a los bajos salarios ya hubo 200 renuncias.

Para Adorni son ñoquis 

La solución a este conflicto está atada al peso que logre en la opinión pública. Es que el gobierno no da aún ninguna señal de querer resolverlo: por el contrario, en respuesta a este paro el vocero presidencial, Manuel Adorni, insistió en calificar de “ñoquis” a los trabajadores que reclaman.

«Este es un paro en el que unos pocos privilegiados sindicales quieren frenar, dificultar o entorpecer la atención en el [hospital]”, afirmó.

Nuestro problema no es con el Garrahan, no es con los médicos, no es con los administrativos, no es con el resto del personal, sino que es con los ñoquis, es con la gente que le roba recursos a todos ellos. Y es lo que estamos combatiendo en el Garrahan y en todos los rincones de la Administración Pública nacional”, concluyó el vocero presidencial.

Hace apenas cinco días, Milei los había acusado de mentir sobre sus sueldos. Dijo que el reclamo de un salario de un millón ochocientos mil pesos (equivalente a la canasta para no ser pobre de una familia tipo, de cuatro personas) no es un argumento real porque la canasta de pobreza que deberían considerar es la de una persona y no la de una familia. En otras palabras, el presidente plantea que no deberían esperar salarios mayores a los 360 mil pesos (ese es el valor de la canasta básica para un adulto). Además, dijo que los médicos residentes tendrían que pagar para hacer la residencia, en lugar de cobrar un sueldo.

Hubo además otra señal de que el gobierno no quiere ceder en conflicto. Este miércoles, en medio del paro, mandó a inspectores de la Secretaría de Trabajo al hospital. Los inspectores se pasearon por los pasillos, haciéndose notar, hasta que fueron abucheados por los trabajadores y debieron irse, en medio de un griterío.

Facebook
Twitter
WhatsApp