En una reciente resolución aprobada por ambas Cámaras del Congreso, los senadores nacionales verán un incremento en sus dietas, que alcanzarán los $9 millones mensuales en bruto. Este aumento se concretará en dos tramos: un 3,5% a partir del 1° de julio y un 3% adicional desde el 1° de agosto, como parte de una medida que impactará principalmente en la dieta de los senadores debido a su vinculación con los incrementos salariales.
La decisión fue tomada por la Comisión Negociadora Paritaria del Congreso, que incluye a los representantes sindicales de los trabajadores legislativos y a los dirigentes de ambas Cámaras. La resolución cuenta con las firmas de María Laura Izzo y Agustín Giustinian por el Senado, así como Laura Oriolo y Diego Molina Gómez por Diputados, además de los líderes sindicales Norberto Di Prospero y Fabián Zacardi de la APL, Claudio Britos de ATE y Martín Roig de Unión del Personal Civil de la Nación.
Este ajuste salarial, que eleva las dietas brutas de los senadores a $9 millones, contrasta con la situación en la Cámara de Diputados. Allí, el presidente de la Cámara Baja, Martín Menem, ha decidido desvincular el aumento de las dietas de los diputados del incremento salarial de los trabajadores legislativos, lo que resultará en una menor subida salarial en comparación con el Senado.
En abril de este año, el Senado había aprobado una resolución que ataba los aumentos de las dietas a los incrementos salariales del personal legislativo. Esta medida, promovida por el senador salteño Juan Carlos Romero y apoyada por otros legisladores, incluyó la asignación de 13 dietas anuales para los senadores, cada una correspondiente a 2500 módulos más adicionales por gastos de representación y desarraigo. Este sistema elevó las dietas a $8 millones en bruto (equivalentes a $5 millones netos tras descuentos).
En contraste, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, estableció un esquema de aumentos diferenciado, con incrementos del 40%, 14% y 8% en tres tramos. Esta medida llevó las dietas a $2,6 millones mensuales netos, pero sin vinculación con los aumentos de los trabajadores legislativos.
La vicepresidenta Victoria Villarruel, al comentar sobre la votación del Senado, señaló en un post en la red social X que, como Presidenta del Senado, no tiene injerencia en las decisiones salariales de los senadores y no puede forzar una votación nominal ni justificar las decisiones tomadas, que fueron aprobadas por mayoría.
Esta disparidad en los aumentos entre ambas Cámaras resalta la diferencia en la gestión de los incrementos salariales y refleja un contraste significativo en las remuneraciones de los legisladores a nivel nacional.