En un giro inesperado, los reclamos de Fabiola Yañez hacia el expresidente Alberto Fernández han vuelto a captar la atención pública, coincidiendo temporalmente con el escándalo del “Olivos-Gate” que sacudió la presidencia en 2021. Los recientes mensajes de la exprimera dama, incorporados como prueba en una causa judicial, parecen intersectar con los días críticos del escándalo de la fiesta en la Quinta de Olivos.
Las imágenes y mensajes aportados a la Justicia incluyen pruebas de lesiones en Yañez, con moretones visibles cerca de la axila y en el ojo derecho. Los mensajes, fechados el 13 de agosto de 2021, revelan un diálogo tenso entre Yañez y Fernández, en el que ella hace referencia a “golpes” que supuestamente ocurrieron entre el 12 y el 13 de ese mes. En uno de los mensajes, Yañez dice: “Entre ayer y hoy me golpeaste”, sugiriendo un vínculo temporal con los días en que el escándalo de Olivos alcanzaba su cúspide mediática.
A finales de julio de 2021, se filtró una lista que revelaba la asistencia de varias personas a la fiesta de cumpleaños de Yañez en julio de 2020, en plena cuarentena por COVID-19. La primera imagen que mostró a un grupo de asistentes en la fiesta provocó un torbellino de críticas y un impacto negativo en la imagen del presidente Fernández. La controversia se agravó con la difusión de una foto clave por la periodista Guadalupe Vázquez, publicada el 12 de agosto de 2021, que mostró a 11 personas presentes en el evento, sin respetar las normas de distanciamiento social.
El escándalo tuvo repercusiones significativas en la opinión pública y en la política argentina. La reacción del oficialismo fue de desconcierto, y el presidente Fernández tuvo que hacer frente a la creciente presión mediática. A partir de entonces, el gobierno enfrentó una serie de dificultades internas, que culminaron con una dura carta de la vicepresidenta Cristina Kirchner y la presentación de renuncias por parte de funcionarios camporistas.
Ahora, los mensajes de Yañez, que aluden a una supuesta violencia en un contexto muy específico, se suman al ya tumultuoso relato de aquellos días. Mientras el presidente Fernández había tratado de restar importancia al incidente en un acto en Olavarría, la nueva revelación de los mensajes y las lesiones añadieron una capa adicional de complejidad a un capítulo ya polémico de su administración.