El seleccionado argentino de rugby perdió 29-15 en la semifinal contra Australia y el viernes jugarán por el bronce con Sudáfrica. Dejaron todo en la cancha y se fueron ovacionados.

No hay mas palabras que agradecimientos a estos jugadores por lo luchado en Twickenham. Cómo no felicitarlos si hasta regaron con sus sangre la cancha; sangre de Tuculet, de Isa. Pero no pudo ser. El sueño de llegar a lo más alto encontró su techo contra Australia, que en la segunda semifinal del Mundial les ganó por 29-15 y así obtuvo el ticket para jugar la final del sábado a las 13 con los All Blacks. Argentina enfrentará el viernes a las 17 a Sudáfrica por el bronce.
La diferencia fundamental estuvo en esos primeros minutos en que Los Pumas cometieron errores por desconcentraciones o apuro. El vértigo es su marca registrada y así les fue bien. Nada para reprocharle entonces a Sánchez, de gran torneo, por la pelota que le interceptaron y generó el try de Simmons. Nico es el goleador del torneo con 89 tantos.
Nada más se pudo hacer, sino recibir la caricia de la gente en forma de aliento y las felicitaciones de los australianos, que jugarán la primera definición de la historia ante Nueva Zelanda. Cada uno logró dos Copas.
A Los Pumas se les acabó el sueño, si bien les queda una batalla por el bronce. Sea como fuere, su paso por esta Copa será inolvidable.
