Las reservas internacionales del Banco Central de Argentina experimentaron una caída significativa de USD 882 millones, situándose en USD 27.311 millones, tras el reciente pago de aproximadamente USD 850 millones al Fondo Monetario Internacional (FMI).
En el mercado mayorista, el Banco Central compró USD 17 millones, lo que representa el 7,3% del total operado en el segmento de contado, que alcanzó los USD 234 millones. Esta compra de divisas marcó un cambio positivo después de dos meses de intervenciones cambiarias negativas, acumulando un total de USD 113 millones en compras en lo que va de agosto.
A pesar de la caída en las reservas, el Banco Central ha visto una mejora neta en sus activos desde el 11 de diciembre del año pasado, con un incremento de USD 6.102 millones o 28,8% desde los USD 21.209 millones del 7 de diciembre de 2023. Además, la compra de USD 17 millones se realizó a un tipo de cambio oficial de 936,50 pesos, mientras que la emisión de pesos desde el 15 de julio ha alcanzado los $274.912 millones.
La reciente aprobación de un financiamiento de USD 647,5 millones por parte del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) contribuyó a un aumento de reservas de más de USD 600 millones el lunes, destinado a fortalecer las finanzas públicas y la balanza de pagos.
El Banco Central también implementó un programa de “emisión cero” y flexibilizó regulaciones para importaciones y exportaciones, en un intento por liberar el mercado. Sin embargo, la situación externa y la debilidad de las monedas emergentes han llevado a una preocupación constante sobre la estabilidad de las reservas y la brecha cambiaria.
Economistas y expertos han expresado su preocupación por la situación económica. Gustavo Ber advirtió sobre el riesgo de una mayor brecha cambiaria y posibles intervenciones en el mercado para regular los dólares financieros. Por otro lado, Invecq Consultora Económica destacó que la eliminación del impuesto PAIS podría implicar una pérdida significativa de recursos.
El informe de Criteria alertó sobre vencimientos de deuda de USD 2.500 millones hasta fin de año y la necesidad de un “colchón” financiero para enfrentar vencimientos futuros. Juan Luis Bour, economista Jefe de FIEL, también expresó su preocupación por la escasez de reservas y la incertidumbre económica.
En resumen, mientras el Banco Central continúa manejando las reservas con estrategias como la compra de divisas y la esterilización de pesos, el contexto económico sigue siendo desafiante, con la necesidad de ajustar políticas y asegurar financiamiento externo para mantener la estabilidad financiera.


