La Universidad Nacional de Córdoba (UCR) se encuentra al borde de una crisis financiera sin precedentes después de que el presidente Javier Milei anunciara su intención de vetar la ley de Financiamiento Universitario, recientemente aprobada en el Senado. Este veto total, anunciado el viernes, ha desatado una ola de protestas y movilizaciones por parte de la oposición, que se prepara para una nueva batalla legislativa.
La ley, que incluía una recomposición salarial para el personal docente y no docente a partir del 1 de diciembre de 2023, tenía un impacto fiscal estimado de $738.595 millones, equivalente al 0,14% del PIB. Milei argumenta que el costo es insostenible y podría afectar negativamente el equilibrio fiscal del país.
La oposición, temiendo repetir el fracaso que enfrentaron con la fórmula jubilatoria, ha comenzado a organizar una movilización masiva para revertir el veto. Se prevé que se convoque una sesión especial en la Cámara de Diputados y una serie de manifestaciones públicas para presionar al gobierno. Los líderes radicales han subrayado la importancia de una presión social significativa para evitar que los diputados que previamente apoyaron la ley cambien su voto.
El veto presidencial, sin embargo, no ha estado exento de controversia dentro del mismo bloque radical. Algunos diputados, como Martín Arjol y Luis Picat, han apoyado la decisión de Milei, lo que ha generado fricciones y críticas dentro de la UCR. La Convención Nacional de la UCR incluso ha propuesto suspender las afiliaciones de estos diputados hasta que el Tribunal Nacional de Ética se pronuncie sobre su comportamiento.
El antecedente de la masiva marcha de estudiantes y docentes del 23 de abril, que forzó al gobierno a negociar un aumento significativo en los gastos de funcionamiento, ha inspirado a la oposición a intensificar su lucha. Sin embargo, la falta de avances en las paritarias y los recientes cambios en el proyecto de ley complican el panorama para los opositores.
A medida que la tensión sigue en aumento, tanto el gobierno como la oposición se preparan para una nueva ronda de enfrentamientos en el Congreso y en las calles. La Casa Rosada enfrenta el desafío de mantener su control político mientras la UCR y sus aliados buscan revertir el veto y salvar a la Universidad Nacional de Córdoba de una potencial quiebra financiera.
