El juez federal Sebastián Ramos ha ordenado formalmente la declaración indagatoria del dictador venezolano Nicolás Maduro y su mano derecha, Diosdado Cabello, y ha emitido órdenes de detención a través de Interpol para su extradición a Argentina. Esta decisión sigue un fallo de la Cámara Federal porteña, que el lunes pasado aprobó la apelación de la querella y la fiscalía para unificar las causas relacionadas con Venezuela en el juzgado de Ramos.
Ambos líderes son acusados de ser responsables de un “plan sistemático” que incluye torturas, secuestros y ejecuciones. En su resolución, el juez Ramos destacó la necesidad de actuar conforme a los estándares establecidos por Interpol para la emisión de estas órdenes de captura.
Además de Maduro y Cabello, el tribunal ha ordenado la indagatoria y posible detención de 14 militares y policías venezolanos, quienes son considerados parte de las estructuras de mando implicadas en los delitos denunciados. La Policía Federal Argentina ha sido instruida para que, con carácter urgente, recabe información que permita la identificación y localización de estos individuos.
Esta acción judicial se inscribe en una causa más amplia que investiga crímenes ocurridos en Venezuela bajo el principio de justicia universal. La causa se ha convertido en una megacausa tras la fusión de diversas denuncias y ha sido ampliada por la Cámara Federal para incluir hechos recientes en Venezuela, en el contexto de las controversiales elecciones que consagraron al sucesor de Hugo Chávez.
El juez Ramos enfrenta el reto de investigar desde Argentina crímenes denunciados en un país que rechaza las acusaciones y las órdenes de captura, lo que complica la recolección de pruebas más allá de los testimonios de las víctimas. La comunidad internacional estará atenta a cómo avanza este proceso y sus implicancias en la relación entre Argentina y Venezuela.