La Conferencia Episcopal Argentina se ha pronunciado enérgicamente sobre la crisis de la trata de personas y la desaparición de Loan Danilo Peña, un niño de cinco años. En una declaración reciente, el Episcopado advirtió sobre la creciente vulnerabilidad de muchos niños y jóvenes que sufren explotación y trata, y reclamó la necesidad de un “Estado activo” en la lucha contra este delito.
El Episcopado, liderado por monseñor Oscar Ojea, ha enfatizado que el combate contra la trata de personas debe ser una prioridad para todos los poderes del Estado. En su declaración, la Iglesia pidió que se destinen los recursos necesarios para la prevención, la persecución penal y la asistencia a las víctimas. Además, subrayaron la importancia de contar con personal capacitado y con experiencia en la lucha contra este crimen.
La Iglesia también advirtió que el desempleo y la informalidad laboral son factores que alimentan la trata y explotación de personas, y subrayaron que un trabajo digno es la forma más eficaz de prevenir estos delitos. Según el Episcopado, es crucial que las políticas públicas sobre prevención sean diseñadas, planificadas, ejecutadas y supervisadas adecuadamente.
El pronunciamiento de la Conferencia Episcopal Argentina coincide con la celebración del Día Internacional de Lucha contra la Trata de Personas, el 30 de julio. El Episcopado se ha unido al llamado del papa Francisco, quien ha instado a abrir los ojos y oídos para reconocer la dignidad de cada persona y actuar contra la trata y explotación.
En su declaración, la Iglesia manifestó su profundo dolor y preocupación por la desaparición de Loan Danilo Peña y de otros niños y jóvenes. “Cuando son niños y niñas quienes desaparecen ante nuestros ojos a causa de este flagelo, la herida nos duele hasta el infinito”, expresaron los obispos.
El Episcopado también hizo un llamado a todas las comunidades para unirse en oración el 30 de julio, con el objetivo de fortalecer las acciones contra la trata de personas y restituir la dignidad a las víctimas.
La declaración está firmada por la comisión ejecutiva del Episcopado, presidida por monseñor Oscar Ojea e integrada por los arzobispos Marcelo Colombo, Carlos Azpiroz Costa y Alberto Bochatey. La Iglesia reiteró su compromiso de seguir trabajando en la lucha contra la trata de personas y de promover la colaboración entre todos los sectores políticos e institucionales para enfrentar este grave problema.


