Según el último informe de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec, la tasa de desempleo en Argentina se ubicó en 7,6% en el segundo trimestre de 2024, un aumento significativo respecto al 6,2% del mismo periodo del año anterior. Esto se traduce en aproximadamente 1.625.000 desocupados, lo que representa un incremento de 336.000 personas en un año.
A pesar de esta cifra alarmante, otros indicadores laborales mostraron un panorama mixto. La tasa de actividad creció del 47,6% al 48,5%, y la tasa de empleo también mostró un leve aumento, pasando del 44,6% al 44,8%. Esto sugiere que más personas están ingresando al mercado laboral en busca de empleo. De los nuevos participantes, aunque algunos lograron encontrar trabajo, una porción mayor continúa desempleada, lo que impulsa el aumento en la tasa de desocupación.
En términos numéricos, el total de ocupados creció de 19.003.000 a 19.278.000, con un aumento de aproximadamente 275.400 personas. Sin embargo, gran parte de este incremento se atribuye al trabajo no registrado, lo que genera preocupación sobre la calidad y estabilidad del empleo creado.
Este contexto revela una realidad compleja, donde el crecimiento de la población económicamente activa no se traduce en suficientes oportunidades laborales formales, dejando a un significativo número de argentinos en la búsqueda de empleo.