La posibilidad de que Cristina Kirchner pueda ser detenida la Corte movilizó al mundo sindical. Se habla de marchas y hasta paros.
La posibilidad de una fallo de la Corte Suprema que proscriba política y electoralmente a Cristina Fernández de Kirchner generó la reacción de una serie de gremios que se declararon en alerta y movilización. Los primeros en pronunciarse fueron la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), el Smata, la Bancaria, el Sitraju (judiciales), previsionales y ATE capital. Pero también hay, por ahora, una docena de regionales de la CGT (el número va creciendo) que están expresando su respaldo a la expresidenta, el rechazo a la posible detención, el reclamo de ponerle fin a la persecución de la actual presidenta del Partido Justicialista nacional y advierten que «la democracia está en peligro». Los anuncios de estos sectores gremiales incluye la posibilidad de realizar una movilización e incluso un paro que se definirá en las próximas horas.
La UOM, que conduce Abel Furlán, es una de las grandes organizaciones sindicales que expresaron desde un primer momento la solidaridad con CFK. Ahora, ante la posibilidad cierta de que la Corte se sume al esquema de persecución y proscripción contra ella, advierte que los supremos pretenden «ser el brazo ejecutor de un fallo dictado por los verdaderos dueños del poder en la Argentina». Por eso los metalúrgicos afirman que la atacan «porque no soportan que siga de pie, con coraje, enfrentando a Milei, Macri, Magnetto y las corporaciones que quieren una Argentina para pocos». Es más, asegura el gremio que «no quieren que Cristina compita porque saben que gana. No quieren que Cristina hable porque saben que incomoda. No quieren que Cristina exista porque saben que representa al pueblo».
En esa línea se expresó Furlán que, consultado por esta situación, indicó que «no descartamos ninguna medida de fuerza desde el movimiento obrero por estas intenciones de la justicia que hoy sigue profundizando la persecución política sobre Cristina Kirchner».
profundiza «con una ofensiva judicial que busca proscribirla, silenciarla y borrar de la escena política a quienes representan los intereses del pueblo trabajador».
«El nefasto fallo que empujan para que la Corte sentencia y lleve presa a Cristina es el intento por disciplinar y proscribir a todos aquellos que osamos enfrentarlos», afirma la Regional Oeste de la CGT que incluye Merlo, Moreno y Marcos Paz. Por último afirma que «no eran solo amenazas verbales. Sabemos muy bien que después de las palabras vienen los hechos. Por eso, como no pudieron matarla ahora la quieren presa».


