Cristian Jerónimo afirmó que «están dados los consensos» para convocar a un paro general el próximo jueves cuando se trate el proyecto en Diputados.
Con el objetivo de asegurar ese acompañamiento, uno de los referentes de la central obrera se comunicó el sábado con las autoridades de la UTA, quien le dio una respuesta contundente, adherirse al paro general.
La aventura libertaria de incluir sobre la hora un artículo que reduce el pago de licencias por enfermedad o accidentes hasta un cincuenta por ciento, despertó a la CGT que finalmente convocará a un paro nacional este jueves cuando la reforma laboral se trate en Diputados.
Cristian Jerónimo, uno de los tres líderes de la central obrera, confirmó este domingo la medida de fuerza. «Creo que están dados los consensos colectivos de los distintos sectores para ir a un paro nacional. Trabajaremos para que sea con el mayor grado de acatamiento de todos los sectores, para que sea una gran huelga», afirmó a Radio 10 y anticipó que este lunes feriado se reunirá la cúpula de la central obrera para formalizar la decisión.
El paro no nace del clima general. Lo que cambió la posición negociadora de la CGT fue un episodio puntual. Mientras avanzaba el debate en el Senado, el oficialismo incorporó durante la madrugada la modificación del régimen de licencias por enfermedad. La inclusión del artículo, sin discusión previa y fuera del texto original, fue leída en el sindicalismo como una ruptura de los acuerdos informales que todavía sostenían el diálogo.
Además, complicó el trámite de la norma en Diputados, despertando resistencia en los bloques dialoguistas del PRO, UCR y Provincias Unidas.
Unificó además el rechazo blindado del bloque peronista, que venía votando dividido ante iniciativas del Mercosur con la Unión Europea o la baja de edad de imputabilidad penal. «El proyecto de reforma laboral es malo, vamos a votas unidos en contra», anticipó a LPO un diputado peronista del interior.


