La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) ha decidido ampliar la venta libre de ciertos medicamentos para tratamientos gástricos, facilitando su acceso para los consumidores. La disposición 8227/2024, publicada en el Boletín Oficial este jueves, permite ahora la venta sin receta de medicamentos que contienen omeprazol, esmoprazol, pantoprazol y lansoprazol en su presentación de monodroga, con una concentración máxima de 40 mg.
Hasta el momento, la venta libre estaba restringida a concentraciones menores, entre 10 mg y 20 mg, en las formas farmacéuticas orales en comprimidos. La nueva normativa también establece que las presentaciones orales sólidas de estos medicamentos no podrán exceder los 30 comprimidos o cápsulas.
La decisión de ampliar la venta libre de estos medicamentos se basa en una evaluación realizada por la Dirección de Investigación Clínica y Gestión del Registro de Medicamentos, que consideró necesario actualizar las concentraciones autorizadas. No obstante, la venta libre no se aplicará a las formas farmacéuticas destinadas al uso pediátrico que contengan estos inhibidores de la bomba de protones, conocidos como «prazoles».
Estos medicamentos son comúnmente utilizados en adultos para el control de la acidez estomacal frecuente, como el ardor de estómago recurrente. La ANMAT también recordó que, a pesar de esta ampliación, la venta de ciertas combinaciones y productos de uso pediátrico seguirá requiriendo receta médica, como en el caso de los fármacos con sulfadiazina de plata y betametasona.
Este cambio forma parte de una serie de ajustes recientes realizados por la ANMAT para ampliar el acceso a ciertos medicamentos y tratamientos. Apenas unas semanas atrás, la disposición 7449/2024 había permitido la venta libre de productos en forma de pomadas y lacas que contienen combinaciones específicas de vitaminas y otros compuestos, mientras que se mantuvo la regulación estricta para productos con sulfadiazina de plata y betametasona.
Los fármacos que pasan a ser de venta libre deben ser etiquetados adecuadamente. Aquellos que ya están en circulación pueden continuar vendiéndose con el etiquetado actual hasta que se agoten, mientras que los nuevos envases deberán incluir la nueva indicación de venta libre.
Estos cambios buscan facilitar el acceso a tratamientos comunes para problemas gástricos, mejorando la disponibilidad de medicamentos para el público en general.