Después de quedar excluido de la reunión con mandatarios provinciales, el gobernador bonaerense reclamó mantener un encuentro con el jefe de Estado para discutir de política. Sostuvo que la provincia de Buenos Aires es «duramente castigada» por el Gobierno nacional.
Después de ser excluido de la convocatoria a Casa Rosada, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, publicó una carta dirigida al presidente Javier Milei en la que reclamó mantener una reunión y criticó su modelo económico. “Su política económica está destruyendo el tejido social y productivo de la Argentina. Por eso le pido que escuche, que corrija, que dialogue. No con los mercados, sino con la gente”. Además, rechazó el acuerdo con Estados Unidos.
En su misiva, Kicillof señaló que, a pesar de que el oficialismo se impuso en las elecciones legislativas nacionales, “las calamidades que su modelo económico provoca en nuestra sociedad siguen su curso”: recesión, reducción del consumo y la venta, caída en el empleo y deterioro en la calidad de vida.
Su plan económico, basado en mantener un dólar bajo y una recesión prolongada para contener los precios, fracasó. Los dólares de Scott Bessent pueden haber sido eficaces para calmar a los mercados financieros, pero de ninguna manera resuelven los problemas de la vida cotidiana de la mayoría de los argentinos”, analizó el gobernador y apuntó que el salvataje del Tesoro de los Estados Unidos fue necesario “luego de que su propio plan económico pusiera a la economía y a la sociedad argentina al borde del abismo”.
El acuerdo con Estados Unidos
Según Kicillof, a partir de la derrota de Milei en las elecciones bonaerenses “el presidente Trump asumió un rol inédito en la política nacional”, enviando mensajes y “amenazando a los argentinos con ‘no ser generoso’” si La Libertad Avanza perdía en las urnas en octubre. Esto, sostuvo el mandatario, fue “un episodio vergonzoso para nuestra democracia».
“No se registra en la historia argentina una intromisión económica y política de semejante magnitud y tan explícita”, dijo.
Asimismo, apuntó contra la presencia en el país de Barry Bennet, el asesor de Trump que visitó Casa Rosada para asegurar el swap entre ambos países.
Si bien esta intervención puede haber calmado los mercados y contribuido a su resultado electoral, lo hizo al precio de una pérdida de soberanía y dignidad nacional. Y a cambio de compromisos que no se dieron a conocer porque, claramente, no se trata de una sociedad de beneficencia”, aseguró.
Reunión con gobernadores
El jueves por la tarde, veinte gobernadores acudieron a Casa Rosada convocados por Milei. Kicillof fue uno de los excluidos junto a Gildo Insfrán (Formosa), Ricardo Quintela (La Rioja) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego). En esta ocasión ni siquiera fueron invitados a participar del encuentro. El gobernador bonaerense había asegurado que, en el caso de ser invitado, hubiera ido “por una cuestión institucional”.
Esta vez, Kicillof criticó al Presidente por “excluir a los gobernadores que considera ‘enemigos’”. Las provincias que usted decidió no convocar representan a más del 40% de la población argentina. Y los gobernadores que las conducimos fuimos elegidos democráticamente, al igual que usted, para defender los intereses de nuestros pueblos”.
La exclusión, añadió, es “un gesto antidemocrático y contrario al espíritu federal”.
Al igual que hizo en sus discursos luego de las elecciones de septiembre y octubre, Kicillof convocó a Milei a dialogar “para articular políticas públicas”, ya que la provincia de Buenos Aires “ha sido duramente castigada por su administración”.
En seguridad, sufrimos recortes arbitrarios; en transporte, la quita de subsidios afecta a millones de bonaerenses; en infraestructura, se paralizaron obras esenciales. A eso se suma la caída de la recaudación producto de la recesión y el aumento de la demanda social”, enumeró.
También apuntó contra el supuesto superávit del Gobierno, que “se construyó en gran medida sobre la quita ilegal de fondos a las provincias”. “En el caso de Buenos Aires, se eliminaron el Fondo de Seguridad, el Fondo de Incentivo Docente, el Fondo Compensador para los Jubilados, se paralizaron 1.000 obras y 16.000 viviendas, entre otros. Nos debe a los bonaerenses más de doce millones de millones de pesos.
Ese supuesto ahorro nacional está hecho con recursos que le pertenecen al pueblo de mi Provincia y de las demás”.
Y remarcó que la provincia de Buenos Aires es el territorio más poblado del país, pero el que menos coparticipación recibe en relación a sus aportes: le llega apenas un 7 por ciento cuando aporta el 40 por ciento de la recaudación nacional. “Eso no es austeridad: es injusticia estructural”, dijo.
Las reformas que pretende Milei
Con el triunfo en las urnas todavía fresco, el Gobierno nacional anunció que quiere llevar adelante reformas laboral, previsional y tributaria. La composición legislativa del Congreso será mucho más favorable al oficialismo a partir del 10 de diciembre no solo gracias al resultado electoral, sino también a que los legisladores del bullrichismo abandonaron el bloque del PRO y se pintaron de violeta.
En este contexto, Kicillof advirtió que las reformas del Gobierno “no contienen soluciones para una economía paralizada, para una industria nacional quebrada ni para un pueblo que la está pasando mal”.
“Le aseguro que se equivoca si cree que, por participar de fotos o reuniones, el peronismo va a acompañar reformas que quiten derechos, destruyan la producción y ahoguen aún más a una sociedad golpeada, endeudada y sin horizonte de progreso”, afirmó.
Y añadió: “Las reformas que Argentina necesita deben estar orientadas a promover un desarrollo federal con justicia social, a fortalecer los intereses nacionales en un mundo caótico, y a favorecer un Estado eficaz, capaz de corregir las desigualdades que fracturan a nuestro país”.
El gobernador puntualizó que todavía no se conocen exactamente cómo serán las reformas que quiere llevar adelante Milei, pero que las declaraciones de sus funcionarios y “de los nuevos accionistas extranjeros” “insinúan una dirección que agravará las desigualdades de nuestra sociedad”.
Una vez más, Kicillof llamó al Presidente a dialogar “en virtud de nuestras responsabilidades, estamos obligados a coordinar para proteger a los que más sufren, reactivar la producción, fortalecer el federalismo y garantizar que las provincias reciban lo que les corresponde”.


