Marzo de 2017. Era el día que había soñado desde chica, cuando visitaba a su padre Juan en su despacho. Con voz firme y ante familiares, amigos y funcionarios judiciales, Julieta Makintach afirmó: “Juro por Dios, la Patria y estos Santos Evangelios desempeñar lealmente el cargo de juez del Tribunal Oral en lo Criminal N° 2 del Departamento Judicial de San Isidro, observando la Constitución y las leyes de la Nación y la provincia. Si así no lo hiciera que Dios y la Patria me lo demanden”. Ocho años y tres meses después, la carrera de la magistrada entró en un impasse. Su nombre y apellido ahora son sinónimos de un escándalo que transcendió las fronteras del país. Su participación estelar en la producción del documental Justicia Divina provocó que el juicio donde se intentaba develar si hubo responsabilidades penales por la muerte de Diego Maradona fuera declarado nulo. Un duro golpe para la imagen de la Justicia argentina.
Makintach tiene 47 años. Hasta que estalló el escándalo por el documental del juicio por Maradona, además de jueza del TOC N°2 de San Isidro, era profesora de la Universidad Austral. Ahora no puede ejercer en ninguno de los ámbitos. La Suprema Corte bonaerense dispuso una licencia compulsiva de 90 días y la Austral decidió interrumpir “las tareas docentes de dedicación simple” que desempeñaba. “Conforme a nuestras normativas internas, se ha ordenado la instrucción de un sumario para analizar el caso. Adicionalmente, se ha dispuesto de manera cautelar la suspensión inmediata de sus funciones docentes”, informó la Facultad de Derecho de la Universidad Austral en un comunicado de prensa.
Tras la elevación a juicio del expediente donde se investigaron las circunstancias que rodearon la muerte de Maradona, ocurrida el 25 de noviembre de 2020, el sorteo determinó que el debate debía estar a cargo del TOC N°3 de San Isidro. Es decir que, en principio, Makintach no era una “jueza natural” que debía intervenir el proceso donde hay siete acusados: el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, el enfermero Ricardo Almirón, el médico clínico Pedro Di Spagna, la coordinadora médica de la empresa Swiss Medical Nancy Perroni y el coordinador de enfermeros Mariano Perroni.


