Santiago del Estero está consternada por un perturbador caso en Fernández, donde un hombre, identificado como Terrera, ha sido acusado de mantener a su familia secuestrada durante una década en un pequeño departamento. La situación ha revelado una serie de tácticas psicológicas empleadas por el acusado para manipular y controlar a sus seres queridos.
Según fuentes policiales, el modus operandi del imputado consistió en convencer a su esposa e hijos de que estaban olvidados y despreciados por el mundo exterior. Terrera les hizo creer que su aislamiento era consecuencia de su apariencia, llamándolos «feos» y «no útiles». Esta manipulación emocional llevó a la familia a renunciar a la vida fuera del hogar, abandonando estudios, trabajos y relaciones sociales.
La fiscal Alicia Falcione, quien tomará la declaración del acusado el próximo martes, podría imputar cargos de «amenazas coactivas», «privación ilegítima de la libertad» y «abuso sexual». A solo 24 horas de su detención, se descubrió que Terrera había ocupado cargos públicos importantes, como concejal y delegado en una repartición de Trabajo.
Testimonios indican que Terrera descalificaba constantemente a su familia, como cuando menospreció a su hija después de que un taxista le hiciera un cumplido. Este comportamiento reflejaba su esfuerzo constante por desvalorizar a sus seres queridos.
La situación salió a la luz gracias a una denuncia realizada por una tía de la familia el 9 de agosto, dirigida a la fiscal Falcione, coordinadora de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual. Los vecinos del edificio, situado en el centro de Fernández, se sorprendieron al descubrir que una situación tan extrema había ocurrido mientras la vida cotidiana transcurría normalmente en el área.
El viernes por la tarde, Terrera fue trasladado a la Subcomisaría de Taboada después de recibir asistencia médica. La decisión de su traslado a un lugar distante de su entorno familiar y de vecinos fue tomada por las fiscales Alicia Falcione y Natalia Saavedra.
Los intentos de dos familiares de visitar a Terrera en la comisaría de Fernández fueron infructuosos debido a la prohibición de contacto impuesta por la jueza Roxana Menini. Se espera que la defensa oficial lo asista en los tribunales bandeños el martes.
El informe socioambiental revela que el departamento familiar se encuentra en una zona céntrica, cerca de comercios, un paseo, una iglesia y edificios policiales. Los vecinos, que se enteraron del caso recientemente, describen al detenido como un hombre de apariencia común, ahora sospechado de haber forzado el encierro de su familia, con efectos aún por determinar.