Desde los programas de Prevención Cardiovascular y de Enfermedades Crónicas no Transmisibles, pertenecientes al Ministerio de Salud, se están realizando actividades de concientización a través de la entrega de folletería y el asesoramiento en las plazas saludables. Al respecto, el Dr. Luis Orellana de Prevención Cardiovascular afirmó que continuarán con las actividades de promoción y difusión que tienen como meta llegar con el mensaje sobre los riesgos de tener un exceso en el consumo de sal.
“Está demostrado que los argentinos consumimos casi 3 veces más la cantidad de sal que necesitamos. Y aquí en el norte, por el tema de nuestras aguas el consumo de sodio es aún mayor que la media nacional”, indicó y contó que “esta semana se estará repartiendo folletería con información en las plazas saludables, además los agentes sanitarios, los promotores de salud y los profesores de Educación Física van a evacuar las dudas y responder las consultas de las personas interesadas en cuidar su salud. La idea es trabajar con los jardines de infantes y las escuelas primarias para que los niños vayan incorporando hábitos saludables”.
Sobre las Enfermedades Crónicas no Transmisibles, el Dr. Orellana informó que “hay una tendencia a que este tipo de patologías incrementen, sobre todo en los países en vía de desarrollo como el nuestro, por eso es necesario tomar muchas decisiones concretas y acciones a nivel poblacional para ir modificando nuestros hábitos. Las ECNT son llamadas como enfermedades de las conductas humanas”.
Finalmente aconsejó a la población “adoptar un plan alimentario más saludable, incorporando alimentos como frutas y verduras, comer más natural, si es posible tener nuestra propia huerta que no va a tener fertilizantes ni conservantes”. Sobre el consumo de sodio afirmó que “el gusto se adapta cuando empezamos a reducir la cantidad de sal que ingerimos y aumentamos la cantidad de agua que bebemos, así los riñones eliminan la sal de nuestro cuerpo y sentimos más sabor. En dos meses nuestro cuerpo se acostumbra a reducir la sal y luego nos resultan más agradables los alimentos con menos sodio.
Si hacemos lo contrario: le agregamos sal a la comida y consumimos poca agua, nuestro cuerpo va a retener el sodio, aumentando el umbral para que sintamos el sabor, entonces vamos a necesitar más sal para saborear el gusto”.
Menos sal, más vida
Esta Semana Mundial de Concientización sobre el Consumo de Sal tiene por objetivo concientizar a través de la difusión de información sobre el consumo de sodio, y busca también llegar a la industria alimenticia como las panaderías para que puedan adherirse a la ley nacional Nº26.905 que abarca varias sectores y medidas, como ser: la regulación del contenido de sodio en un grupo de alimentos procesados; la concientización a la población, dando a conocer las advertencias de los riesgos en los envases donde se comercializa el sodio y la aplicación de estrategias en restaurantes, como retirar el salero de las mesas.
El elevado consumo de sal produce en las personas retención de líquidos, rigidez en las arterias y como consecuencia hipertensión arterial, que es una enfermedad prevalente que tiene un impacto en la morbimortalidad de la población, porque es el primer factor de riesgo para tener un accidente cerebrovascular (ACV). También sobrecarga de trabajo a los riñones, una de las causas principales de los pacientes que entran en hemodiálisis.


