Leonardo Fariña contó además que el enriquecimiento de Lázaro Báez fue producto de una sociedad con Néstor Kirchner. ‘Hasta su muerte compartían dinero obtenido ilícitamente de la obra pública’, dijo Fariña. Luego, relató otro hecho que motivó que el juez Casanello decidiera decretar nuevamente el secreto de sumario.
Una embajada de una potencia extranjera, luego de la muerte de Néstor Kirchner le advirtió a Cristina Kirchner que Lázaro Báez estaba haciendo muchas transferencias de dinero ilícito a Europa.
Al conocer esto, Cristina lo llamó a Báez para contarle el episodio y reprochárselo. ‘Nos estás robando el dinero de Néstor’, le recriminó la entonces presidenta. Fariña siguió contando: «A la muerte de Néstor Kirchner, Cristina y Máximo salieron a golpear a empresarios por el dinero de Néstor. Les mostraban un cuaderno donde Néstor tenía anotados los nombres de empresarios con los que había hecho negocios». También, reveló Fariña que los problemas entre Cristina Kirchner y Lázaro Báez comenzaron a fines de 2010. ‘Esta mujer piensa que yo le estoy robando la plata de Néstor’, se quejó Lázaro Báez, según lo que contó Fariña.
