Tras dos semanas de intensas búsquedas, los cuerpos de Ayelén Alejandra Benítez Medina, de 14 años, y Vanesa Alejandra Lachmañuk, de 28, fueron encontrados flotando en el río Matanza, cerca del cruce con el Arroyo Don Mario, en la madrugada de este miércoles. Ambas habían sido reportadas como desaparecidas desde el 28 de agosto.
El hallazgo se produjo luego de un exhaustivo rastrillaje que se había intensificado desde el 3 de septiembre, con la participación de diversas fuerzas policiales. La autopsia reveló que Benítez Medina recibió tres disparos en el cráneo, mientras que Lachmañuk fue asesinada con un tiro en la frente.
Los investigadores están examinando posibles vínculos entre las víctimas y el tráfico de drogas en la zona, ya que según testimonios familiares, ambas podrían haber tenido conflictos con personas involucradas en el narcotráfico. En este contexto, las autoridades realizaron allanamientos en cinco viviendas vinculadas con los sospechosos.
Durante la búsqueda, los agentes fueron atacados con disparos desde un campo cercano al río Matanza. El agresor, identificado como “El Colo”, fue reconocido por familiares de las víctimas que también participaban en la búsqueda. Aunque el ataque no causó heridas a los policías, uno de los disparos dañó un móvil policial.
Horas después del ataque, tres personas fueron detenidas y enfrentan cargos por tentativa de homicidio, portación ilegal de armas y tenencia de estupefacientes con fines de comercialización. La causa está siendo investigada por el fiscal Fernando Garate, de la UFI N°1 de Laferrere.
La desaparición de las víctimas comenzó la noche del 28 de agosto, cuando ambas salieron para ir a una plaza en la calle Echeverría y no volvieron. El 30 de agosto, la madre de Lachmañuk encontró en un campo cercano unas zapatillas que reconoció como de su hija. Este hallazgo llevó al Ministerio Público Fiscal a ordenar un rastrillaje en la zona, durante el cual se encontraron más pertenencias compatibles con las de las víctimas.
Familiares confirmaron que tanto Benítez Medina como Lachmañuk tenían problemas de adicciones a drogas duras, lo que podría haber influido en su situación. La madre de Benítez Medina había denunciado su desaparición el 30 de agosto, luego de no tener noticias de ella, mientras que la madre de Lachmañuk hizo lo propio ese mismo día tras no poder contactar a su hija.
El caso continúa bajo investigación, mientras las autoridades trabajan para esclarecer los motivos detrás del crimen y llevar a los responsables ante la justicia.


