Los medios fueron blanco de las críticas de la ex mandataria. Aclaró que, sin ánimo de cuestionar a Juan Domingo y Eva Perón, su gobierno fue más democrático en lo mediático que los de Perón. «Durante nuestro gobierno no expropiamos Clarín, como se hizo con La Prensa en tiempos de Perón y Evita». Y añadió: «Los principales medios hacían periodismo de guerra. Fuimos hiperdemocráticos. Fue el período de mayor densidad y fortaleza en la libertad de expresión y en la participación popular».
Cristina pidió «empoderar a la gente en formación intelectual para poder desentrañar un mensaje mediático». Se preguntó: «¿Qué mecanismo hay en nuestras cabezas que nos hace desenganchar nuestros logros de lo colectivo?».
La ex jefa del Estado criticó el clima violento que, a su criterio, alienta el Gobierno. «Ya no hablo sólo de un discurso agresivo», aseguró al plantear que la violencia pasó a los hechos. Opinó que las fuerzas de seguridad adoptan una tendencia represiva. «Cuando desde arriba se incentivan este tipo de cosas señaló en referencia al escrache a Martín Sabbatella mientras esperaba abordar un avión, es obvio que se pasa al ‘palo y a la bolsa'», afirmó.
«Espero que, con la misma celeridad que se identificó a dos tuiteros, o a quienes amenazaron con que atentarían contra la casa de Macri, en Palermo, se identifique a los que entraron a las oficinas de Guillermo Moreno, o a la casa de Cynthia García», reclamó Cristina.
«Ellos sí venían por todo. Nosotros íbamos por más derechos», agregó en su crítica al gobierno de Macri. Cristina consideró que el escenario político tiene nuevos actores que permiten la aplicación de las políticas del Gobierno, «neoliberales», según sus palabras. «Un modelo como este funciona con dos dígitos de desocupación», advirtió.
«En toda la región siempre fueron los golpes militares los representantes de la derecha. La novedad es que el partido militar fue reemplazado por los partidos mediático y judicial. El juicio se produce en la TV y los diarios, y la Justicia consolida eso», subrayó.