TRABAJADORES EN LA CALLE Y FÁBRICAS QUE BAJAN LAS PERSIANAS: EL AJUSTE DE MILEI GOLPEA DE LLENO A LA ARGENTINA QUE TRABAJA
Una escena desgarradora se repite en Catamarca y en tantos rincones del país: obreros de la fábrica de heladeras Neba, abatidos y en silencio, enterándose de que se quedan sin sustento de un día para el otro. No son números ni estadísticas: son familias enteras que hoy no saben cómo llegar a fin de mes.
El cierre de plantas, los despidos y la caída del consumo ya no son excepciones, sino parte de una política económica que, lejos de proteger la producción nacional, castiga a la industria y deja a los trabajadores a la deriva. De norte a sur, la Argentina productiva siente el impacto de decisiones que priorizan la especulación por sobre el trabajo.
Mientras crecen la incertidumbre y el miedo, la pregunta retumba en cada barrio obrero: ¿quién defiende hoy a los que laburan? Porque detrás de cada persiana que se baja hay historias de esfuerzo, dignidad y sueños que no pueden esperar.


