En una emotiva y extensa declaración de cuatro horas, Fabiola Yañez brindó su testimonio ante el fiscal federal Ramiro González, desde el consulado argentino en Madrid, sobre las acusaciones de violencia de género contra el ex presidente Alberto Fernández. Durante su declaración, la ex primera dama se quebró en tres ocasiones, revelando aspectos íntimos y dolorosos de su experiencia.
Yañez, quien reside en España, ratificó sus acusaciones y ofreció nuevos detalles sobre los episodios de violencia que sufrió. Entre los relatos más impactantes, la ex primera dama mencionó que Fernández la tomó del cuello en una ocasión y detalló agresiones físicas que incluyeron golpes en el ojo y el brazo, cuyas fotos ya fueron parte del expediente judicial. También añadió que Fernández solía consumir alcohol y se asociaba con personas que consumían marihuana.
La declaración de Yañez también abordó el impacto emocional y psicológico de los abusos, revelando que comenzó a consumir alcohol y marihuana como consecuencia de las agresiones. Además, mencionó que el ex presidente era controlador, llamándola constantemente para saber su ubicación y compañía.
Un momento clave en su declaración fue la mención del aborto, donde Yañez relató que Fernández le insistió en abortar y expresó que el 2023 fue el año más violento en su relación. También describió la fiesta de Olivos como un evento organizado por Fernández, quien luego la responsabilizó por el fracaso de su gobierno.
La declaración se llevó a cabo en medio de una disputa legal sobre la presencia de la defensa de Fernández. El juez Julián Ercolini aceptó un pedido de la querella para que la abogada de Fernández, Silvina Carreira, no estuviera presente durante la audiencia para evitar la revictimización de Yañez. Carreira criticó la decisión y afirmó que la ausencia de la defensa afectaba la validez de la declaración.
En cuanto a las pruebas adicionales, Yañez prometió aportar nuevos chats y documentos a la causa. Mencionó interacciones con Federico Saavedra, ex jefe de la Unidad Médico Presidencial, y con Ayelén Mazzina, ex ministra de la Mujer, quienes estaban al tanto de las agresiones y cuya reacción fue criticada por Yañez.
El testimonio de Yañez es crucial para el avance del caso, que ha salido del secreto de sumario. Se espera que el fiscal analice las pruebas y determine los próximos pasos, incluyendo la posible imputación formal contra Fernández. La defensa del ex presidente ha solicitado que la causa sea trasladada a la Justicia Federal de San Isidro, lo cual está pendiente de resolución.
El ex presidente Fernández, por su parte, ha mantenido su inocencia, afirmando en una entrevista reciente que niega las acusaciones y sugiere que alguien habría incentivado a Yañez a presentar la denuncia. La causa sigue avanzando y la comunidad judicial y pública aguarda los próximos desarrollos.