Becki Grady estaba en su camino al trabajo cuando vio este animal en la carretera en julio de 2015; en su estado natal de Alaska, ver un animal con unas patas tan extrañas no es para nada común, pero Grady notó algo extraño en las patas del animal: patas con cascos demasiado largas y un tanto torcidas.
El biólogo David Battle de vida salvaje; explicó que la razón inusual de los cascos del animal, se debía a la deficiencia local del cobre en el suelo de la región centro-sur de Alaska. La deficiencia lleva a que los cascos del animal crescan más rapido de lo que pueden desgastarse, y el resultado es un casco curvo y largo que a veces se conoce como “la pezuña de trineo.” Battle dijo que no podía decir con certeza si la condición ha tenido algún efecto en la manera en que estos animales pueden sobrevivir en su medio, aunque seguramente así sea.
“En dado momento, las pezuñas estarán tan largas que se romperán por sí mismas sin causarle mucha molestia al alce, dijo Battle. También existe la posibilidad de que haya muchos depredadores en la zona, como pumas, osos y lobos; así que probablemente el alce sea cazado antes que sus pezuñas puedan partirse”. El departamento de Pesca y Caza de Alaska, recibe reportes de alrededor de 3 casos de alces con pezuñas alargadas al año. Sin embargo, esto no impide que lleven una vida normal. 


