Fernando Muslera fue heroico y se quedó con tres disparos en la tanda decisiva.
Estudiantes afrontó este jueves una durísima visita a Flamengo en el Maracaná por la final de la Copa Libertadores 2026 como meta. Y, si bien venía a la altura de las circunstancias, una situación propia de una instancia límite lo dejó con 10 jugadores en el arranque del segundo t iempo, con todo lo que eso implicaba.
En efecto, el problema del Pincha se remontó al primer tiempo, con la primera amarilla a Baltasar Rodríguez. Corría el minuto 35 de juego cuando los brasileños iniciaron un toqueteo para salir del fondo. Hasta ese momento, acción intrascendente.
No obstante, el pasaje se complejizó enseguida: recibió por izquierda Jorginho y, tras descargar al medio atrás para Leo Pereira, lo topeteó a destiempo el volante argentino y lo envió al piso. Más allá de lo innecesario del golpe, Gustavo Tejera lo amonestó haciendo gestos de reiteración de faltas.
Después, a los cinco del complemento, aquello tendría una consecuencia de horror para el León. Lino atacaba por izquierda, cambiaba de ritmo y encaraba solo para el área tras desairar a pura gambeta a Eros Mancuso. Baltasar llegó de atrás y lo tocó. Más justificada que la otra, pero inevitable: amarilla y a las duchas. Empezaba otro partido, pero también nacía la épica con final feliz en los penales para el Pincha.


