De acuerdo con lo manifestado por las fuentes, las denunciantes habían manifestado que se les había girado alrededor de $50.000 a los representantes de la empresa, los cuales se habían comprometido a entregarles las camperas en un plazo de un mes aproximadamente.
Cumplido el plazo, los dos hombres con los que habían mantenido contacto los estudiantes no contestaron sus mensajes, hasta que se dieron cuenta que habían sido engañados y víctimas de una estafa.
El único detenido del caso fue condenado a tres años de prisión en suspenso y devolverá dinero en dos entregas de $18700 y $35000, a estudiantes de colegios en Sumampa y Sol de Julio. Así lo dispuso la jueza Dra. Cecilia Vittar.


