La compleja investigación por la presunta defraudación millonaria al Pami tiene hasta ahora sólo dos detenidos, mientras que hay dos médicos imputados y otras personas sospechosas. La pareja privada de su libertad se trata de un pensionado y una ama de casa. Sus hijas aseguran que son «perejiles», sin embargo los investigadores contarían con elementos que los comprometen.
Rafael Alegre y Teresa Acosta permanecen detenidos desde hace más de una semana. Días atrás, la Justicia Federal rechazó el pedido de excarcelación de su defensa y mientras el hombre permanece alojado en Gendarmería y su esposa fue trasladada al Penal de Mujeres, su abogado analiza requerir el arresto domiciliario. Tres de las hijas del matrimonio hicieron declaraciones a Canal 7, donde expusieron la situación angustiante que están viviendo. Las jóvenes se mostraron preocupadas por la desmejoría que observaron en su padre y en su mamá.
«Nuestros padres son los perejiles, parece que los peces grandes están bien ocultos. Ojalá que la investigación siga y el caso se esclarezca, porque los últimos del tarro son ellos, los han llevado del flequillo y nada que ver con esto», aseguró una de ellas. Luego otra de sus hijas mencionó: «Para nosotros es algo traumático, nunca vimos nada raro nosotras.
Somos una familia muy unida; mis papás son de clase media baja, él es pensionado y ella ama de casa o empleada doméstica, a veces tiene trabajo a veces no; obviamente que lo que han hecho está mal, no es que diga que son inocentes, pero no es tan grande el problema, ¿De dónde van a tener los millones que dicen?». Por último manifestaron: «Ellos ya reconocieron su culpa delante del juez y que tengan que cumplir lo que les toque, pero nosotros queremos que estén afuera».
Paralelamente, fuentes ligadas a la causa precisaron que en el inmueble de la pareja se hallaron recetarios del Pami sin la firma de médicos, sellos, así como también otros elementos; carnés de afiliados fallecidos, listado de los padrones y listado de los precios de medicamentos.


