Caracas — En medio de un clima de alta tensión y operativos de seguridad, miles de venezolanos participaron hoy en una masiva marcha convocada por la oposición para protestar contra el gobierno de Nicolás Maduro. La movilización, liderada por María Corina Machado y Edmundo González Urrutia, demandó el reconocimiento de los resultados de unas actas que supuestamente favorecen a González Urrutia con un 40% frente a Maduro.
La jornada transcurrió con banderas de Venezuela y remeras blancas en distintos puntos del país, marcando una clara protesta contra el gobierno actual. Sin embargo, el ambiente estuvo cargado de temor y incertidumbre debido a las restricciones y los operativos de seguridad impuestos por el gobierno.
Según las denuncias de la oposición, los colectivos leales al gobierno, que llevan a cabo allanamientos y detenciones ilegales, comenzaron a actuar por la tarde, lo que llevó a muchos ciudadanos a permanecer en sus casas o cerrar sus comercios al acercarse el atardecer. La oposición ha informado que se han registrado más de 2000 detenciones durante los recientes operativos, un número que el propio presidente Maduro ha confirmado.
El Foro Penal Venezolano ha documentado la detención de al menos 89 menores de edad en diferentes puntos del país, especialmente en Caracas, en el centro de la Policía Nacional Bolivariana. Familiares de los detenidos, incluidos padres, abuelos y tíos, han permanecido en las instalaciones policiales, tratando de mantener el contacto con sus seres queridos a pesar de las dificultades.
María Corina Machado, quien llegó a la avenida Las Mercedes sin previo aviso, pronunció un emotivo discurso. “El 28 de julio marca un hito a partir del cual se inició la transición a la democracia en Venezuela”, afirmó Machado, y expresó su confianza en el pueblo venezolano. “Les pido que tengamos hoy ese orgullo de haber hecho la tarea, de haber cumplido nuestro trabajo, y estar dispuestos a avanzar en esta nueva etapa con la convicción de que, por encima de todo, esto es una lucha espiritual”, agregó.
A pesar de las restricciones y el clima de represión, la convocatoria fue ampliamente seguida. Caracas amaneció con accesos restringidos a zonas clave como el centro de la ciudad, el Palacio de Miraflores y otras instituciones estatales, para evitar que la marcha se dirigiera a estos lugares. La oposición ha llamado a la ciudadanía a participar de manera pacífica, en familia y con los símbolos nacionales.
La situación sigue siendo volátil, con la comunidad internacional y organizaciones de derechos humanos observando de cerca los eventos en Venezuela, mientras la población continúa enfrentando una creciente represión en su búsqueda de un cambio democrático.