El oficialismo logró aprobar el decreto junto a Pro, UCR, la CC y legisladores que responden a gobernadores; la discusión se dio con un Congreso cercado de policías; festejo presidencial y expectativa por la reacción de los mercados.
Con un Congreso blindado por una nueva protesta por los jubilados, el oficialismo logró su cometido: ratificó el decreto de necesidad y urgencia (DNU) de presidente Javier Milei que habilita al Gobierno a sellar un acuerdo de refinanciamiento de la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Con el apoyo de Pro, la UCR, la Coalición Cívica, el Movimiento de Integración y Desarrollo (MID), Innovación Federal, parte de Encuentro Federal, un puñado de los radicales de Democracia y los diputados aliados a los gobernadores, el oficialismo reunió 129 votos positivos, 108 rechazos y 6 abstenciones.
Los 13 ausentes facilitaron el trabajo del Gobierno: con menos presentes, el número para aprobar el DNU también bajó. La llave fue 123, pero el oficialismo lo superó por seis. Del bloque de Unión por la Patria colaboraron en silencio los cuatro catamarqueños aliados al gobernador Raúl Jalil, un santiagueño que responde a Gerardo Zamora, el chaqueño Juan Manuel Pedirni y la entrerriana Blanca Osuna.
También optaron por esta opción los cordobeses Héctor Baldassi (Pro) y Juan Brugge (Encuentro Federal), el santafecino Roberto Mirabella (Defendamos Santa Fe) y el porteño Ricardo López Murphy (Encuentro Federal). Llamó la atención un faltazo en particular: María Fernanda Araujo, de La Libertad Avanza. Se abstuvieron Oscar Agost Carreño, Nicolás Massot, Emilio Monzó, Florencio Randazzo, todos de Encuentro Federal. También la exoficialista Lourdes Arrieta y Martín Tetaz, de la UCR.
El aval de la Cámara de Diputados es suficiente para dejar firme el DNU 179 firmado por Javier Milei para autorizar un nuevo empréstito del organismo de crédito internacional. Supone un alivio para la administración libertaria, que necesita mostrar solidez a los mercados para sostener su política económica y cambiaria. Con esta aprobación, el Gobierno logró neutralizar al kirchnerismo y la posibilidad de que el decreto fuera rechazado en el Senado.
La sesión, que duró casi seis horas, se desarrolló con fuertes cruces entre la oposición y el presidente de la Cámara, Martín Menem, a quien varios legisladores lo incomodaron por la filtración de unos supuestos audios en los que pide a la bancada oficialista “hacer quilombo”.
El debate
El kirchnerismo y la izquierda habían anticipado su rechazo al DNU 179 firmado por Milei. Se oponen a la herramienta utilizada por el Gobierno para habilitar un acuerdo con el FMI y solicitan que se respete la “Ley Guzmán”, que exige una ley para nuevas tomas de deuda en moneda extranjera. Objetan, además, la falta de detalles sobre lo que se firmará con el organismo de crédito internacional.
¿Cuánto es el monto de esta deuda? No saben. Ni el monto, ni el costo, ni los intereses. Tampoco los activos de la Argentina que van a estar en juego”, subrayó Vanesa Siley, de Unión por la Patria.
Máximo Kirchner culminó las exposiciones del kirchnerismo. El diputado tiene historia con esta temática: en 2022 renunció a la jefatura del bloque del Frente de Todos (ahora Unión por la Patria) por el acuerdo con el FMI que firmaron, en aquel momento, Alberto Fernández y Martín Guzmán. “El problema es de fondo y con el Fondo. Esto va a fracasar y ustedes lo saben. Y lo que están haciendo diputados que nos daban clases de educación cívica es sacarse el problema de encima. Tiene que ser seria esta discusión. Tenemos que encontrar la forma de que nuestro país pueda pagar. Cuanto más tiempo pase, más agarrados del pescuezo nos van a tener. Somos marionetas”, sentenció.


