El cura que fue encontrado ahorcado en el predio de su parroquia, Juan Viroche sostenía un fuerte compromiso social y había denunciado en varias oportunidades el alarmante avance de la droga en la localidad de Ingenio La Florida, a 70 kilómetros de la capital de Tucumán.
En su último mensaje posteado en Facebook, el sacerdote había expresado su tristeza por la situación y por haber tenido la necesidad de hacerse a un lado, ya que había recibido varias amenazas.
«Uno puede dar la cara y exponerse, pero lamentablemente quienes pueden hacer algo miran para otro lado. Sé que defraudé con actitudes que tengo a varias personas que esperar que los acompañe y sé que tendré que dar cuentas de muchas heridas causadas, pero esto va más allá. Es tiempo de revolución», escribió el 9 de septiembre.


