La modelo llegaba con sus hijos a la ciudad uruguaya para pasar el fin de semana largo y en el aeropuerto se cruzó con su ex y Suárez, embarazada de seis meses. Una de las criaturas, al momento de despedirse, no paraba de llorar y decir «mamá mala, papá, papá»
El descanso del fin de semana largo arrancó tenso para el clan Ardohaín-Vicuña. Pampita y sus hijos se predisponían a pasar unos días relajados en Punta del Este y al llegar al aeropuerto internacional de Laguna del Sauce estalló el estrés, para ella. Ya en la sala de migraciones, la modelo y sus hijos se cruzaron con la feliz pareja de Benjamín y la China Suárez.
Apenas distinguieron a su padre, Benicio y Bautista se avalanzaron sobre él. Los niños no se querían despegar del actor y todo transcurrió entre risas de compromiso y nervios.
«Mamá mala, papá, papá», fue la frase de una de las criaturas que marcó el final del casual y picante encuentro de la familia.
La China transcurre su sexto mes de embarazo y aprovechó el fin de semana largo para escaparse con su futuro marido a las costas uruguayas.
El Protagonista