Tras una larga serie de debates y ajustes, el Senado aprobó la Boleta Única de Papel (BUP) con cambios significativos, y el proyecto ahora regresa a la Cámara de Diputados para su revisión final. La medida, inspirada en el modelo mendocino, debe ser sancionada rápidamente para que pueda implementarse en las elecciones de 2025. Si no se aprueba antes de marzo del próximo año, el proceso deberá iniciarse nuevamente desde cero.
Durante la sesión de este jueves, el Senado aprobó el proyecto con 39 votos a favor y 30 en contra. El rechazo provino principalmente del Frente de Todos, liderado por el formoseño José Mayans. La votación se desarrolló en dos etapas: primero, se aprobó el proyecto en general, y luego se discutieron y aprobaron las modificaciones en particular. El dictamen revisado será enviado a la Cámara Baja, que deberá decidir sobre su aprobación definitiva.
El modelo de boleta única aprobado es el de la provincia de Mendoza, que se ha mostrado efectivo en comicios anteriores. La principal diferencia con el modelo de Córdoba radica en la disposición de los cargos y partidos en la papeleta. En el modelo mendocino, los cargos aparecerán en el margen izquierdo y de forma horizontal, mientras que los partidos o alianzas estarán en filas verticales.
El senador Edgardo Kueider, presidente de la comisión de Asuntos Constitucionales, destacó la importancia del proyecto y presentó los cambios consensuados. Según Kueider, el 79% de los países del mundo utiliza sistemas de boleta única, y Argentina se encuentra en una minoría con el sistema actual. Además, mencionó que la boleta única ya se aplica en las cárceles nacionales.
El proyecto incluye varias modificaciones importantes, como la ampliación de la duración de las campañas electorales de 50 a 60 días, el adelanto de la presentación de listas a 70 días antes de las PASO, y la extensión del plazo para la conformación de alianzas a 80 días antes de los comicios. También se eliminó la opción de votar lista completa en las generales, como había sido solicitado por varios senadores.
Desde el Frente de Todos, se criticó la falta de un acuerdo amplio y un estudio detallado del nuevo sistema, mientras que desde la oposición se resaltó la transparencia y la reducción de prácticas fraudulentas que la boleta única podría traer. El radical Maximiliano Abad y la porteña Guadalupe Tagliaferri del PRO destacaron el consenso logrado y la importancia de una pronta sanción.
El proyecto ahora deberá ser tratado nuevamente por la Cámara de Diputados. Si no se aprueba antes de la fecha límite, se corre el riesgo de perder el estado parlamentario, lo que implicaría comenzar el proceso desde el principio. La aprobación rápida en Diputados será crucial para la implementación efectiva de la Boleta Única de Papel en las próximas elecciones.
