El Papa sobre Donald Trump: “Una persona que piensa en hacer muros no es cristiana”

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Como es costumbre en el vuelo de regreso de cada país que visita, el Papa Francisco ofreció ayer una rueda de prensa en el avión que lo traída de vuelta a Roma tras su visita a México. Y respondió a una batería de preguntas de los más diversos temas, que le dieron pie para definiciones de alto voltaje político, pero también muy sensibles para la Iglesia. Entre las primeras, criticó con dureza al precandidato presidencial republicano Donald Trump por incluir entre sus propuestas de campaña la construcción de un muro entre los Estados Unidos y México para detener la inmigración ilegal. Entre las segundas, se pronunció a favor del uso de métodos anticonceptivos en caso de riesgo de contraer el virus de Zika, que daña gravemente el feto, pese a que el catolicismo no los avala como práctica corriente.
-Donald Trump –partidario de construir un muro de 2.500 km en la frontera y deportar a 11 millones de inmigrantes ilegales- dijo que usted es un hombre político y un instrumento del gobierno mexicano en materia migratoria. ¿Qué piensa de estas acusaciones? ¿Un católico puede votar a Trump?
-Gracias a Dios que dijo que soy político porque Aristóteles define a la persona humana como un animal político. Al menos soy una persona humana. ¿Y que soy un instrumento? Quizá, no sé. Lo dejo a juicio de la gente. Ahora, una persona que piensa sólo en hacer muros, sea donde sea, y no puentes, no es cristiano. Pero acerca de votar o no votar a una persona que piensa así no me meto. Solo digo que ese hombre no es cristiano si dijo esas cosa porque le doy el beneficio de la duda.
-La expansión del Zika en varios países causa preocupación, particularmente el riesgo para las embarazadas. Algunas autoridades proponen el aborto. ¿La Iglesia puede considerarlo en este caso como un mal menor?
-El aborto no es un mal menor: es un crimen. Y no es un problema teológico, sino humano, médico. Se mata a una persona para salvar a otra (en el mejor de los casos). Va contra el juramento hipocrático de los médicos. Sobre el mal menor recuerdo que, en una situación difícil en Africa, Pablo VI, el grande, permitió a las monjas usar anticonceptivos ante el riesgo de ser violadas. Pero no se debe confundir evitar el embarazo con el aborto. El aborto es un mal absoluto, evitar el embarazo, no. En ciertos casos, como el que acabo de hacer referencia, era claro. Además, exhorto a los médicos a encontrar una vacuna.
-El caso de la pedofilia cometida por miembros del clero golpeó especialmente a México, sobre todo por el caso del fundador de los Legionarios de Cristo, el sacerdote Marcial Maciel, que cometió muchos abusos. ¿Qué piensa de este tema? ¿Cuál es su postura frente a los obispos que encubren a estos curas y los cambian de destino?
-Empiezo por lo segundo: un obispo que traslada a un sacerdote de parroquia cuando detecta un caso de pederastía es un inconsciente y lo mejor que puede hacer es renunciar. ¿Está clarito? Segundo: en el caso Maciel me permito hacer un homenaje al hombre que luchó en momentos en que no tenía fuerza para imponerse hasta que lo logró … Joseph Ratzinger (aplausos). Sí, merece un aplauso. Siendo prefecto de la congregación para la Doctrina de la Fe tuvo toda la documentación y no pudo ir más allá en la ejecución. Pero días antes de morir san Juan Pablo II, en el Vía Crucis del Viernes Santo, dijo que la Iglesia debía limpiar sus porquerías. Y lo repitió en la misa previa a la elección del nuevo Papa, pese a que sabía que era candidato. Fue valiente. Estamos trabajando para acelerar los juicios y en la atención de los menores. Además, me reuní con víctimas en Roma y Filadelfia. Doy gracias a Dios de que se haya destapado la olla y hay que seguir destapándola. Esto es una monstruosidad porque un sacerdote está consagrado para llevar a un niño a Dios y en cambio algunos se lo devoran en un sacrificio diabólico.
-Y en cuanto a los Legionarios …
-Están semi intervenidos. De los cuatro consejeros generales, dos los eligen ellos y dos el Papa. De manera que vamos avanzando en revisar cuentas antiguas.
-¿Cuál es su posición frente al debate parlamentario que se está dando en Italia sobre la unión civil para los gays?
-No sé cómo están las cosas en el Parlamento. El Papa no se inmiscuye en la política italiana. Porque el Papa es de todos y no se inmiscuye en las cosas internas de un país. Así se lo dije a los obispos italianos en la primera reunión que tuve con ellos, en mayor de 2013. Y lo que yo pienso sobre esto es lo que piensa la Iglesia porque Italia no es el primer país donde se debate esto.
-En un documento de la Congregación para la Doctrina de la Fe, de 2003, se dice que los parlamentarios católicos no deben votar este tipo de leyes. ¿Qué piensa?
-No recuerdo bien ese documento, pero todo parlamentario católico debe votar según la propia conciencia bien formada, que no siempre prevalece. Recuerdo que cuando fue votado el matrimonio entre personas del mismo sexo en la Argentina –yo era arzobispo de Buenos Aires- y estaban emparejados los votos, un legislador le preguntó a otro: ¿lo tenés claro? No, le respondió. Pero si no vamos no damos quórum. Y si vamos, damos el voto a Kirchner. Prefiero favorecer a Kirchner y no a Bergoglio, pensó y fue adelante. Eso no es tener una conciencia bien formada.

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