El papa Francisco presidió hoy la vigilia pascual en la basílica de San Pedro, donde pidió no caer en la terrible trampa de ser cristianos sin esperanza e instó a difundirla en un mundo sediento de esta virtud teologal.
¨El ser cristianos sin esperanza, que viven como si el Señor no hubiera resucitado y nuestros problemas fueran el centro de la vida¨, sostuvo y agregó: ¨La esperanza cristiana no es simple optimismo, y ni siquiera una actitud psicológica o una hermosa invitación a tener ánimo, sino salir de sí mismo y entregarse a Dios¨.
El Papa bautizó luego a doce personas adultas: ocho mujeres y cuatro hombres y procedían seis de Albania, dos de Corea y los otros de India, China, Camerún e Italia.


